lunes, 19 de marzo de 2018

El sitio que nunca falla

Hace poco pude pasar una estupenda jornada en el Parque Nacional de Monfragüe, ese paraíso de naturaleza y biodiversidad que no visitaba desde Febrero del año pasado. Esta a corta distancia de mi residencia actual en Salamanca, así que no podíamos dejar de hacer una escapadita allí, aprovechando que la primavera ya se encuentra más avanzada por esas tierras extremeñas que por la meseta castellana.  Un sitio que nunca falla para pasar una jornada memorable. 

Paisaje mediterráneo y primaveral

Dividimos el día según los diferentes grupos de animales que queríamos observar, dedicando la mañana a los reptiles, la tarde a las aves, y como no la noche a los anfibios. El parque está pletórico de agua con las últimas lluvias invernales, pero todavía hace algo de frío y la actividad de reptiles era muy baja. Sin embargo, tras un par de horas de búsqueda y algunas lagartijas despistadas, encontramos un precioso adulto de culebra de cogulla (Macroprotodon brevis), una de las especialidades de la zona.

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis)

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis)

Este es ya el cuarto ejemplar que veo de esta bonita serpiente, y el primero que encuentro en el campo sin ayuda de los "efectos trampa". Una típica serpiente mediterránea y termófila, de carácter africano, una de las joyas de Monfragüe mucho menos apreciada y conocida que las que tienen plumas. 

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis) en su ambiente

Sólo vimos una especie más de reptil, el galápago leproso (Mauremys leprosa), especie que se estrena en el blog. Pudimos disfrutar de un precioso juvenil junto a una de las charcas de la zona. En mi anterior visita al parque, al ser en pleno Febrero no pude ver ningún ejemplar pese a visitar numerosas veces ese punto.

Galápago leproso (Mauremys leprosa)

Pasando a las aves, visitamos tres de los archiconocidos miradores de Monfragüe, El Salto del Gitano, La Tajadilla y La Portilla del Tiétar. Pudimos ver una muy buena representación de las rapaces y otras aves habituales del parque, aunque con observaciones bastante lejanas. Preparaos para un aluvión de fotos cutres jejeje. Los más abundantes como no los buitres leonados (Gyps fulvus).

Buitre leonado (Gyps fulvus)

Pudimos ver también milano negro (Milvus migrans) y real (Milvus milvus), buitre negro (Aegypius monachus), culebrera (Circaetus gallicus), águila imperial ibérica (Aquila adalberti), más lejana que la última vez; también me gustó ver alimoches (Neophron percnopterus), cigüeña negra (Ciconia nigra), y mi ave ibérica favorita, el águila perdicera (Aquila fasciata), con un lejano ejemplar.

Fotos testimoniales de cigüeña negra (Ciconia nigra), alimoche (Neophron percnopterus),
águila perdicera (Aquila fasciata) y águila imperial ibérica (Aquila adalberti)

También tuvimos suerte con la famosa pareja de halcones peregrinos (Falco peregrinus) que anida en el salto del gitano, pues estaban de bodas y además de disfrutar de sus vuelos pudimos ver una cópula en lo más alto de la peña. Solo nos faltaron águila real y búho real para ver todas las rapaces habituales en el parque, nada mal para una tarde.

Cópula de halcones peregrinos (Falco peregrinus)

Entre los mamíferos, no tuvimos suerte con la nutria ni otros carnívoros, pero disfrutamos como no con los abundantes ciervos (Cervus elaphus), en este caso un grupo de hembras con sus crías crecidas.

Cierva (Cervus elaphus)

Cierva con cervato de un año (Cervus elaphus)

Pasando a la noche, los anfibios toman todo el protagonismo. Lo más destacado un buen coro de ranita meridional (Hyla meridionalis), que aquí ya se encuentran en pleno celo, mientras sus congéneres salmantinas las ranitas de San Antonio todavía están aletargadas. Nos hicieron disfrutar un buen rato mientras tratábamos de fotografiar sus sacos bucales inflados que las convierten en máquinas del canto. Precioso espectáculo, a ratos se juntaban decenas cantando y el sonido era tan fuerte que hasta dolían los oídos.

Ranita meridional (Hyla meridionalis) cantando entre ranúnculos

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Primero cogen aire y se inflan como pelotas...

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Y después lo pasan al saco bucal produciendo el fuerte croar típico de la especie, un sonido tremendamente fuerte para una ranita de pocos centímetros...

Ranita meridional (Hyla meridionalis)

Os dejo un pequeño audio para que disfrutéis de su canto:


Con un celo más discreto pero tan abundantes como las ranitas compartían charca con ellas los tritones pigmeos (Triturus pygmaeus).  Aunque ya he visto a la especie otras veces, después de acostumbrarme a sus primos los jaspeados durante los últimos meses en Salamanca, la verdad es que me parecieron realmente pequeños.

Hembra de tritón pigmeo (Triturus pygmaeus) explorando su dominio acuático

Macho de tritón pigmeo (Triturus pygmaeus

Macho de tritón pigmeo (Triturus pygmaeus

Todavía más abundantes y repartidos por el parque encontramos a los tritones ibéricos (Lissotriton boscai) que pese a observarlos durante todo el día en fase terrestre y acuática, adultos y juveniles... se me pasó tomar una sola foto. Menos mal que mi amigo Max me ha prestado esta para que veáis uno de los ejemplares, en este casi encontrado de día en un arroyo mientras buscábamos reptiles.

Tritón ibérico (Lissotriton boscai)

Y el último urodelo que vimos fue el gallipato (Pleurodeles watl), que aquí son oscuros y moteados, y también abundantes. Nos faltó la salamandra de la que vimos únicamente una larva, poca humedad para que salieran.

Gallipato (Pleurodeles watl)

Del resto de anuros vimos los dos bufónidos que tenemos, el sapo común (Bufo spinosus) y el corredor (Epidalea calamita). 

Sapo común (Bufo spinosus)

Sapo común (Bufo spinosus)

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Y para terminar, el último bicho que vimos, como siempre algo diferente. Una araña cangrejo gigante (Eusparassus doufouri), un arácnido muy chulo y siempre difícil de ver. ¡Espero que os haya gustado, hasta la próxima!


8 comentarios:

  1. Hola Luis, espectacular entrada con un gran número de especies observadas y unas muy buenas fotos, genial la de las ranitas meridionales con el saco bucal hinchado.Enhorabuena.Un saludo.

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    1. ¡Gracias Carlos! Lo de las ranitas es un espectáculo sin duda.

      Un saludo

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  2. Adorei as espécies.
    Prazer em conhecer seu blog.
    janicce.

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  3. Me encanta ver desde este punto de vista el famoso parque de Monfragüe. A esto se le llama sacarle partido.
    ¡Saludos!

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    1. Si es que los valores de Monfragüe van mucho más allá de las rapaces y otras aves... Yo siempre lo paso de miedo cuando voy!

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  4. Me alegro de que por fin vuelvan las aves, ¡Y aparición estelar de mamíferos! #Vertebradostambiénmolan

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