sábado, 2 de diciembre de 2017

Matices del otoño salmantino


Llevo más tiempo del habitual sin escribir nada en el blog. La verdad es que esto de estar en una nueva ciudad, sumado al hecho de no tener coche y conocer mucha menos gente con la que salir al campo hace que tenga menos cosas para ir mostrando. Y no es que no haya campeado nada, pero las jornadas han sido bastante más cortas y limitadas a un par de zonas accesibles, con lo que han cundido menos, pero ahora que ya llevo unas cuantas puedo hacer un recopilatorio e intentar mostraros parte de lo que voy sacando en esta provincia de tanta biodiversidad. 

Empezaré remontándome a hace casi mes y medio, cuando en compañía de Samuel, un joven aficionado a la herpetología, pudimos ver un par de preciosos machos de lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni), en un rincón de la Sierra de Béjar que ya apareció en la entrada anterior. 

Macho de lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni)

Macho de lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni)

Impresionante colorido, en persona eran aún más brillantes y con reflejos metálicos. Ya tengo ganas de verlos en sus galas de celo, deben ser espectaculares. El ya presente frío de la jornada en estas cumbres hizo que del resto de herpetos solamente pudiéramos ver un juvenil de lagarto verdinegro y un par de tritones jaspeados y ranas patilargas que se fueron sin foto. 

Lagartija carpetana (Iberolacerta cyreni) en su hábitat de alta montaña

Poco después de ese día, un par de días de lluvia dieron las condiciones propicias para salir a disfrutar de los anfibios. Y así, acompañado de Alberto Ucero y Pedro Vallejo, y gracias a las indicaciones de Miguel Rodríguez, pudimos disfrutar de una estupenda noche de anfibios en Ledesma, cerca de Salamanca capital. Debido a que mis acompañantes tenían un tiempo limitado apenas me entretuve haciendo fotos con la cámara, siendo las que os muestro meramente testimoniales y con el móvil. La noche fue espectacular, seguramente la que más anfibios he visto de toda mi vida a pesar del poco tiempo que estuvimos.

Sapo común, gallipato, tritón jaspeado y sapo corredor

Me sorprendió especialmente la cantidad de sapos de espuelas (Pelobates cultripes), que resultaron ser con diferencia los anfibios más abundantes. No exagero si digo que vimos más de 300 ejemplares en toda la noche, algo espectacular para una especie que en Valencia es sumamente rara y localizada. Estaban por todas partes, tanto cerca como lejos de los puntos de agua, en la carretera e incluso por las calles del pueblo. Por desgracia la cantidad de ejemplares atropellados no debe ser baja. Vimos también muchísimos sapos corredores, gallipatos, tritones jaspeados, sapos comunes... 

Sapos de espuelas, gallipato y sapo común

Andaba esperanzado con poder hallar al fin un sapillo pintojo, pero de nuevo no quiso aparecer, en primavera seguro que sale. Los que sí se dejaron ver fueron bastantes sapos parteros ibéricos (Alytes cisternasii). Como esta especie la tenía poco vista (solamente un ejemplar en Monfragüe), decidí sacar la cámara y tirarles una foto. 

Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii)

Volviendo a cambiar de día, el 12 de Noviembre me escapé de nuevo en bus hacia la Sierra de Francia. Los bosques de melojos (Quercus pyrenaica) comenzaban a despuntar con bellos tonos otoñales. 

Valle del río Francia

Río Francia

Aunque las temperaturas eran ya bastante bajas pude ver un par de herpetos, destacando un precioso adulto de culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora), que localicé asomado tímidamente en un muro. Muy probablemente mi última serpiente del año. 

Culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora)

También pude localizar un par de adultos en fase terrestre de tritón ibérico (Lissotriton boscai), un endémico y llamativo anfibio, con esos tonos naranja en sus ojos y vientre.

Tritón ibérico (Lissotriton boscai)

Tritón ibérico (Lissotriton boscai)

De entre las aves, pondré una de las especialidades de la zona, una pareja de buitres negros (Aegypius monachus), la mayor rapaz del viejo mundo. También vi un gavilán y bastantes milanos reales, tal vez la rapaz más abundante de la provincia en invierno, pero que aún no he podido pillar bien en foto, al igual que otras aves como picogordos, zorzales alirrojos... que he ido viendo otros días.

Buitre negro (Aegypius monachus)

Buitres negros (Aegypius monachus)

Y acabo con la última salida, el Domingo pasado en compañía de Max Benito y otros amigos. Recorrimos distintas zonas de las sierras de Quilamas y Francia buscando herpetos a pesar de un frío ya casi invernal, lo que hizo que no viésemos demasiadas especies. Lo más interesante fue un adulto de tritón jaspeado (Triturus marmoratus) que rescatamos de una piscina. 

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)

Aunque últimamente los estoy viendo bastante, me sigue pareciendo sin duda uno de los anfibios más bellos de Europa, y no me canso de verlos. No pudimos ver sin embargo ninguna salamandra, que era nuestro objetivo principal.

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)

Lo mejor, sin embargo, el paisaje ya plenamente otoñal de los robledales, algo bastante llamativo para un valenciano acostumbrado a los sosos pinares del mediterráneo. Aunque reconozco que podría haberme esmerado más con las fotos...

Sierra de Quilamas. A contraluz...

Robles melojos (Quercus pyrenaica)

Y acabo con un solitario ratonero (Buteo buteo) que se dejó ver también durante la jornada. La próxima entrada seguramente ya volverá a tratar de mis tierras levantinas, a la espera de una primavera salmantina que promete mucho. ¡Sed felices!


6 comentarios:

  1. Con los sapillos pintojos te pasará lo clásico de siempre con estas cosas, pasar de no verlos a encontrarlos a cascoporro.
    A mí también me dejaría alucinando ver tantísimos espuelas.
    ¡Saludos!

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    1. Dios te oiga Carlos jajaja a ver si es verdad y en primavera me hincho a pintojos, además de los espuelas ;)

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  2. Preciosas fotos, me encantan los anfibios. Saludos.

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    1. Gracias Lola, a mí también son unos animales que me fascinan. Un saludo

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  3. Que panorama tão precioso de cor ocre contrastando com o verde intenso embelezando as vistas dos mais atentos observadores... uma das paisagens que mais me encantou no outono espanhol (sem contar o frescor e o delicioso aroma da época...)
    Graciosas lagartixas! E sapos e cia!
    Se te der preguiça de fazer entradas, lembre-se dos que vêm aqui admirar os maravilhosos achados das andanças pelos campos da sua terra.
    Um beijo

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    1. Pues te aseguro que en persona esos colores otoñales eran mucho más bonitos, lástima que no me diera por hacerles más fotos. Y si no hago más entradas es porque no tengo material para poner, por pereza nunca! jaja

      Un saludo y gracias por tu visita

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