viernes, 25 de agosto de 2017

Las joyas del verano

Los meses centrales del verano no son las mejores fechas para la observación de fauna. Pasado el órdago primaveral, muchos animales se muestran activos únicamente durante las primeras horas del día, obligando al naturalista a madrugar si quiere observar reptiles o aves, por ejemplo. Otros como los anfibios directamente desaparecen hasta la llegada de las lluvias otoñales. 

Por ello, en verano es conveniente centrar la atención en otros grupos, y en mi caso he dedicado varias jornadas a la observación y fotografía de odonatos. Estos insectos no solamente se muestran activos incluso en las horas más tórridas del verano, sino que presentan la ventaja de ser muy confiados con el observador, lo que permite entretenerse con su comportamiento y las fases de su curioso ciclo vital. Por ello he querido dedicarles esta pequeña entrada. 

Entre los sitios que he recorrido en busca de libélulas y caballitos destaca la Laguna de Talayuelas, que además de ser un paraíso herpetológico también lo es para los odonatos. La especie más común, como en casi toda la península, Sympetrum fonscolombii. Además también es la que más se aleja del agua. 

Hembra de Sympetrum fonscolombii

Hembra de Sympetrum fonscolombii

Otra especie frecuente aquí es Crocothemis erythraea, la "libélula escarlata"*, con esos preciosos machos de color carmín. Las hembras son menos llamativas, pero más confiadas.

Macho de Crocothemis erytrhaea

Hembra de Crocothemys erythraea

Otras de las "libélulas flecha" (familia Libellulidae) que se encuentran aquí y en sitios cercanos son las azules del género Orthetrum. Concretamente he fotografiado las especies O. coerulescens y O. brunneum. Este año he notado que han sido más escasas, a diferencia de la originaria de África O. chrysostigma. Igual es sólo impresión mía...

Macho de Orthetrum coerulescens

Macho de Orthetrum brunneum

Pasando a los caballitos, resultan más difíciles de fotografiar por su pequeño tamaño, aún así pude ver varias especies e incluso alguna cópula con su romántica forma acorazonada. 

Macho de Lestes barbarus

Macho de Ischnura graellsi

Cópula de Ischnura graellsi

Trasladémonos a los arroyos del municipio valenciano de Chera, donde junto a mis amigos Pablo Ruiz y Juanjo García pudimos ver las dos especies de grandes odonatos que dominan nuestros ríos. En este caso fueron dos hembras, que seguramente tras poner sus huevos cayeron al agua. Eso nos permitió rescatarlas y ya de paso tomar algunas fotos de estas esquivas libélulas, que raramente se posan. Empiezo con la "libélula de anillos de oro" Cordulegaster boltonii.

Hembra de Cordulegaster boltonii

Hembra de Cordulegaster boltonii

Esta especie además de bonita es un buen indicador de la calidad de nuestros ríos. Las hembras son nuestros mayores odonatos si miramos su longitud, aunque hay especies algo más robustas (Anax sp.). No suelen dejarse ver tan de cerca.

Hembra de Cordulegaster boltonii

La otra especie que vimos fue cómo no la "libélula fantasma" Boyeria irene. Esta especie huye del sol y sustituye a la Cordulegaster durante la noche y en los tramos más sombreados, donde patrulla siempre muy pegada a la orilla, mirando cuevas y recovecos. Sus colores de camuflaje la hacen muy discreta.

Hembra de Boyeria irene

Hembra de Boyeria irene

Hembra de Boyeria irene

Y para acabar volvamos a la Laguna de Talayuelas donde pude observar una preciosa especie que además es una novedad para mí, la elegante y llamativa Aeshna affinis. Los ésnidos (Aeshnidae), familia a la que pertenece esta especie, no suelen posarse, pero tuve suerte de pillar a este macho a primera hora de la mañana mientras aún estaba desperezándose. Fijaos en los fantásticos ojos azules de esta brillante especie.

Macho de Aeshna affinis

Macho de Aeshna affinis

Y esto es todo, en la próxima entrada regreso a uno de mis lugares favoritos para campear, donde las libélulas volverán a tener parte del protagonismo con varias poco habituales especies montanas. Os dejo con otro gran amante de los odonatos (aunque por otros motivos más gastronómicos) la gran araña Argiope bruennichi. ¡Pronto, más y mejor!



*Nota: Los Odonatos a día de hoy no disponen de nombres oficiales en Castellano, por ello todos los nombres vulgares que utilizo, inspirados en los nombres en inglés o en otros que extraoficialmente se utilizan o me gustan por algún motivo, los pongo entrecomillados.

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