domingo, 5 de marzo de 2017

Tritonada en Tarragona

Esta entrada, además de breve, tendrá de particular que va a mostraros las últimas fotos que hice con mi cámara, la Nikon D3200 que me impulsó a abrir este blog y que por desgracia ha pasado a mejor vida (y os habéis perdido varias entradas muy chulas por no poder hacer fotos, que se le va a hacer). 

Hace dos semanas, me dirigí al sur de la provincia de Tarragona junto con mi amigo David Candel. El objetivo era observar dos especies de tritones que no se encuentran en nuestra tierra, el jaspeado (Triturus marmoratus) y el palmeado (Lissotriton helveticus). En estas fechas se encuentran en pleno periodo de celo y por tanto en fase acuática, siendo pues el mejor momento para verlos. 

Tras cinco horas de autobús que dieron para mucho, llegamos a Sant Carles de Rápita, donde habíamos quedado con Guillem Giner, herpetólogo tarraconense y buen conocedor de la zona, que sería nuestro compañero y guía en esta expedición. El primer sitio al que nos dirigimos fue a la Sierra del Montsià, concretamente a una fuente repleta de preciosos tritones palmeados (Lissotriton helveticus).

Tritón palmeado (Lissotriton helveticus)

Esta especie es el urodelo más pequeño de la península, incluso menor que su primo el ibérico, que os mostré en la entrada de Monfragüe. Su nombre le viene por tener las patas posteriores palmeadas durante su fase acuática, y concretamente en esta población también están tintadas de color negro. Además de disfrutarlos perfectamente debido a la transparencia de las aguas, pudimos ver algunos momentos de cortejo con el macho agitando la cola frente a la hembra para esparcir las feromonas, así como gruesas hembras grávidas depositando los huevos en la vegetación.

Tritón palmeado (Lissotriton helveticus) macho

Tritón palmeado (Lissotriton helveticus) hembra grávida

Desde luego, estos animales estaban en pleno frenesí reproductivo. Pudimos contar unos ochenta ejemplares, que según Guillem eran más que lo que vieron el año pasado, aunque algunos años se han contabilizado más de un centenar en este punto. Había también algunas larvas, más bien pocas, y junto a los tritones bastantes renacuajos de sapo partero (Alytes obstetricans) de gran tamaño y color oscuro. Oímos también algún adulto por los alrededores, pero no logramos verlos.

Tritón palmeado (Lissotriton helveticus) adulto y larva

Larva de sapo partero (Alytes obstetricans)

Nuestra siguiente parada de la noche fueron unas charcas situadas más al interior, parecidas a las que conozco de interior valenciano. Pero con una importante diferencia, pues estaban llenas de tritones jaspeados (Triturus marmoratus). A esta especie sólo había podido verla hasta ahora en forma de pequeños metamórficos, una gran diferencia con los espectaculares adultos, verdes y brillantes como joyas. Uno de nuestros herpetos más bellos, sin duda. Su tamaño es mayor que el del cercano tritón pigmeo que ya ha aparecido en el blog, yo noté bastante la diferencia. Además, la cresta de los machos es más alta y tienen las manchas negras más extensas.

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus) hembra en fase acuática

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus) macho en fase acuática

Además de los jaspeados, había también en esas charcas gallipatos (Pleurodeles watl), una especie más bien escasa en Cataluña. Pudimos fotografiar un ejemplar de tamaño mediano, no mayor que el de los tritones jaspeados con los que convive en aparente armonía, pues ocupaban en general zonas más profundas de las charcas y con menos vegetación. 

Gallipato (Pleurodeles watl)

A diferencia de los palmeados parece que los jaspeados no estaban aún todos por el agua, pues pudimos observar dos ejemplares en fase terrestre, macho y hembra, que andaban claramente enfilados hacia la charca, con retraso pero ganas de tomar posiciones en la carrera por la reproducción.

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus) macho en fase terrestre

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus) hembra en fase terrestre

A la mañana siguiente, mientras Guillem se tomaba el café matutino en el bar del pueblo cercano, David y yo localizamos una alberca circular con pinta sospechosa, bajamos a mirarla (lo que es el ansia bichera) y gracias a ello pudimos rescatar tres preciosos tritones jaspeados, dos machos y una hembra, que se hayaban atrapados sin poder salir.

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)


Lo he dicho antes y me reitero, increíble la belleza de este anfibio. Parecería más una especie tropical que un habitante de nuestros secarrales ibéricos. En fase terrestre muestran una cola más redondeada y los machos carecen de la cresta. Tras las fotos de rigor fueron liberados en las cercanías. 

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus) detalle

Nuestro último destino fue una extensa charca donde Guillem había encontrado muchas especies en otras visitas. Levantando piedras y otros materiales pudimos ver bastantes sapos corredores (Epidalea calamita) que aquí como en muchos sitios son también abundantes.

Sapo corredor (Epidalea calamita)

Y la última especie que vimos fue un simpático sapillo moteado (Pelodytes punctatus) que estaba curiosamente, ¡bajo una bota! Tras la sesión de fotos de este bonito anfibio volvimos a Sant Carles para pillar el autobús que nos llevaría de vuelta a Valencia, no sin antes agradecer a nuestro amigo Guillem que nos guiara en esta breve pero intensa expedición por tierras catalanas que esperamos poder repetir más adelante.

Sapillo moteado (Pelodytes punctatus)

8 comentarios:

  1. Excelente sesión amigo mío!!! Por aquí se empieza a poner chulo de anfibios también, pero ese moteado me mata de la envidia, jajaja. A ver si el próximo jueves me animo a subir alguna cosilla de por aquí arriba. Un abrazo desde Cantabria.

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    1. ¡Muchas gracias Germán! Últimamente me estoy hinchando a anfibios, pero a quienes tengo ahora ganas es a los reptiles jejeje A ver si con estos calores van saliendo.

      Un abrazo desde Valencia

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  2. Un minuto de silencio por tu cámara.

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  3. Que guapo, me encantan estos bichos, bonitas fotos, un abrazo.

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    1. Muchas gracias Lola, la verdad es que los anfibios son todos unas joyitas.

      Saludos

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  4. Pues sí que se saldó bien la expedición, así da gusto desplazarse.
    Por donde vivo ahora no he sido capaz de trincar aún los sapillos moteados, los muy malditos.
    ¡Saludos!

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  5. Sí, molan estos viajecitos, y más cuando cumples todos los objetivos! Ya tengo planeado alguno más, veremos como se dan.
    A ver si encuentras esos sapillos, es que cuando no cantan saben ocultarse bien.

    ¡Saludos!

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