domingo, 6 de noviembre de 2016

Rematando la temporada herpetológica, por las montañas mediterráneas

Ya bien entrado el otoño, vengo hoy con la crónica de dos fantásticas excursiones que han supuesto el apoteosis final de un año muy dedicado a estos seres muchas veces desconocidos e incluso denostados que son los herpetos (anfibios y reptiles). A partir de ahora ya se sumirán en su letargo invernal, y por tanto es de esperar que sean nuevamente las aves quienes acaparen el protagonismo en las próximas entradas.

La semana pasada estuve con mis amigos Pablo Ruiz e Iván Moya por la Sierra de Valdemeca, en la Serranía de Cuenca. A pesar de ser unas fechas a priori muy tardías para los herpetos en estas zonas tan altas, confiábamos en encontrar alguna ranita de San Antonio, que Iván aún no había podido ver, y si no aparecían pues al menos disfrutar de los paisajes otoñales de la zona y de lo que quisiera dejarse ver. 

Pues bien, comenzamos el día con temperaturas muy bajas, los charcos helados y un mar de escarcha e incluso carámbanos cubriendo toda la vegetación. Al ver esto parecía que iba a ser imposible avistar ningún herpeto, pues seguramente ya estarían hibernando con estos fríos. Sin embargo, poco a poco se fue alzando el sol, el hielo se fundió y la temperatura se hizo más agradable.

Y fue aquí cuando se produjo el primer encuentro de una mañana que resultaría ser quizá la más afortunada de toda la temporada. Habíamos revisado una charca sin ver más que un par de atontadas ranas comunes, cuando atisbé movimiento cerca de un muro de piedras. Y resultó ser nada menos que un macho adulto de víbora hocicuda (Vipera latastei). Para nada contaba con poder ver una serpiente ese día, y menos esta.

Víbora hocicuda (Vipera latastei)

Poco que ver con las otras dos víboras que he visto este año, ambas juveniles. Este ejemplar mediría más de 50cm, con un patrón contrastado precioso. Un animal espectacular, que se dejó fotografiar mientras el sol calentaba su cuerpo, seguramente en sus últimos días de actividad este año. Resulta curioso que habiendo pasado días y tardes enteras buscando a esta especie por diversos lugares, aparezca cuando menos te lo esperas y sin apenas buscarla.

Víbora hocicuda (Vipera latastei)

Impresionante la mirada de las víboras, podría pasarme horas mirándola. 

Víbora hocicuda (Vipera latastei)

Nos despedimos de nuestro reptil más amenazado, al que deseamos un buen invierno, y muy motivados encaminamos nuestros pasos a un ecotono de prados, pinares y robledales con charcas y arroyos donde pensábamos buscar la ranita. Esta es una zona de gran biodiversidad, como lo demuestra la observación de un bando de zorzal alirrojo (Turdus iliacus), una especie nueva para mí (imposible hacerles foto, pero ya caerán).

Abrevadero tradicional de la Serranía

Poco a poco fuimos avanzando hacia la sierra, que ofrecía una bonita estampa tras los sauces, con sus manchas coloreadas de robles albares y melojos, vegetación que solamente se encuentra aquí en toda a Serranía.

Sierra de Valdemeca

Y es aquí cuando rematamos la suerte de la mañana. Parecería que caen del cielo. Un adulto de ranita de San Antonio (Hyla molleri) apareció de repente saltando por el suelo de uno de los caminos que atraviesan estos prados, siendo casualmente Iván quien la vio primero. Se supone que esta especie es trepadora y nocturna, pero este ejemplar apareció a pleno sol, y en el suelo. Supongo que en todas las especies hay individuos "rebeldes" que cuestionan lo establecido...

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Como no nos parecía un sitio muy adecuado para ella (estaba todo lleno de gente buscando setas), la mojamos un poco en una charca y la escondimos entre la vegetación, no sin antes hacerle unas cuantas fotos.

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Se puede apreciar su garganta anaranjada, que indica que nos encontramos ante un ejemplar macho. Como sea, una especie preciosa, quizá mi anfibio favorito, y una estupenda forma de acabar la temporada. Ya tengo ganas de volver en primavera y verlas en celo.

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

El último herpeto de día fue un ejemplar de sapo corredor, quizá la especie que más he visto este año, lo que no quita que me sigan fascinando esos ojos esmeralda que tienen. A la vuelta intentaríamos ver gallipato en varios puntos que conozco, sin éxito. Nos falló lo fácil y vimos lo difícil.

Sapo corredor (Bufo calamita)

Lo mejor de la excursión, sin embargo, sumergirse en los bosques otoñales de la Serranía y disfrutar de estampas como estas:





Pasando a la segunda excursión, ayer, junto con algunos de los amigos que me han acompañado toda la temporada (Carlos, Antonio y Rubén) fuimos a la Sierra del Toro, en la provincia de Castellón. El objetivo principal para mí era la culebra lisa europea (Coronella austriaca), y para mis compañeros la víbora (Vipera latastei), pero yo con la que vi en Cuenca ya estaba contento.

El Toro abrazado por la niebla

Pues bien, aquí ya vimos que la cosa se acababa. Las peores condiciones posibles para buscar herpetofauna. Niebla, lluvia y un viento muy fuerte. Ni cinco minutos se podía aguantar fuera del coche. Sin embargo, un auténtico naturalista nunca se rinde, y pude disfrutar al subir de un bando de verderón serrano (Carduelis citrinella), nuevo bimbo ornitológico. Aunque se quedaron sin foto, no sería el caso de esta preciosa culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora), adulta, que rescatamos de una arqueta donde estaba atrapada.

Culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora)

Si siempre es reconfortante observar animales tan bellos, más lo es sabiendo que les has salvado la vida. Esta serpiente podrá completar su letargo hibernal en un refugio a salvo, gracias a nuestra ayuda. 

Culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora)

Y en una arqueta contigua se encontraba un ejemplar de sapo común (Bufo spinosus). Curioso encontrar a depredador y presa atrapados en arquetas contiguas.

Sapo común (Bufo calamita)

A lo largo del día no veríamos herpetos activos, a excepción de una pequeña culebra lisa meridional, que alguien había matado aplastándole la cabeza. Os ahorraré la foto, pero debe ser increíble la cantidad de herpetofauna que muere a manos de gente ignorante y sin escrúpulos. Si a ello le sumamos los que perecen en trampas de caída, la mayor parte de los cuales nunca serán rescatados, tenemos un grave problema de conservación. Este año he podido comprobar que en todos los sitios a los que vamos es posible encontrar diferentes efectos trampa donde los herpetos quedan atrapados muriendo de inanición. La cantidad de animales que caerán en todo el país debe ser increíble. Justamente, ya volvíamos a casa cuando vimos una enorme alberca abandonada, de la cual sacamos un juvenil de culebra bastarda (Malpolon monspessulanus).

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)

Nuestros tres herpetos de ojos rojos y mirada fiera, rescatados en un mismo día. Y con mi serpiente favorita despido esta temporada herpetológica, hasta la primavera que viene. Os dejo la lista de todas las especies observadas por mí esta temporada, que ha sido la primera que dedico a los herpetos, y aunque quizá no de forma exclusiva, no será la última. Han sido 37 especies, que constituyen prácticamente la mitad de las presentes en la península.

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)

Anfibios:

- Salamandra común (Salamandra salamandra)
- Gallipato (Pleurodeles watl)
- Tritón pirenaico (Calotriton asper)
- Tritón del Montseny (Calotriton arnoldi)
- Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)
- Sapo partero común (Alytes obstetricans)
- Sapillo moteado (Pelodytes punctatus)
- Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)
- Sapillo pintojo mediterráneo (Discoglossus pictus)
- Sapo corredor (Bufo calamita)
- Sapo común (Bufo spinosus)
- Ranita de San Antonio (Hyla molleri)
- Rana bermeja (Rana temporaria)
- Rana común (Pelophylax perezi)

Reptiles:

- Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)
- Galápago europeo (Emys orbicularis)
- Galápago leproso (Mauremys leprosa)
- Camaleón mediterráneo (Chamaleo chamaleon)
- Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)
- Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)
- Lagartija colilarga (Psammodromus algirus)
- Lagartija cenicienta oriental (Psammodromus edwarsianus)
- Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus)
- Lagartija roquera (Podarcis muralis)
- Lagartija parda (Podarcis liolepis)
- Lagartija ibérica (Podarcis hispanica)
- Eslizón ibérico (Chalcides bedriagai)
- Lución (Anguis fragilis)
- Culebrilla ciega (Blanus cinereus)
- Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)
- Culebra de herradura (Hemorrois hippocrepis)
- Culebra de escalera (Rhinechis scalaris)
- Culebra lisa meridional (Coronella girondica)
- Culebra viperina (Natrix maura)
- Culebra de collar ibérica (Natrix astreptophora)
- Víbora hocicuda (Vipera latastei)
- Víbora áspid (Vipera aspis)