jueves, 31 de marzo de 2016

Aves esteparias en la Manchuela

El pasado Domingo estuve con Iván Moya por los municipios conquenses de Iniesta, Ledaña y Villagarcía del Llano, con el objetivo de ver aves esteparias. Esta zona manchega conserva todavía, dentro de esta comarca, buenas extensiones de cereal y resulta ser el lugar más cercano a la Comarca Requena-Utiel, de la que ambos somos oriundos, para ver aves como avutardas, sisones, ortegas...

Paisaje estepario en La Manchuela

Uno de nuestros objetivos era ver algún macho de avutarda en parada nupcial, haciendo la famosa "rueda" en la que dan la vuelta completamente a su plumaje, transformándose en bolas blancas que destacan sobre el paisaje de la estepa. Conseguimos ver hasta tres machos en esta lid, pero a una distancia muy lejana que nos impidió fotografiarlos, aunque no nos privó de disfrutarlos con el telescopio.

Bando de avutardas (Otis tarda)

Y es que las aves esteparias, tal vez por lo abierto de su medio, que las hace muy visibles para el hombre y cualquier depredador, son de las más desconfiadas y no permiten el acercamiento. Únicamente los pequeños pájaros típicos también de las estepas permiten su observación cercana, eso sí, desde el coche. Los trigueros (Miliaria calandra) estaban completamente encelados con el inicio de la primavera.

Triguero (Miliaria calandra)

Triguero (Miliaria calandra)

También vimos ejemplares de diversas especies de aláudidos, siendo las calandrias (Melanocorypha calandra) las más abundantes, con bandos de casi cientos de ejemplares. Esta especie es tal vez la más esteparia de su familia, mientras que otras como las alondras comunes (Alauda arvensis) se adaptan a ambientes más cerrados como los tomillares, por ejemplo.

Calandria (Melanocorypha calandra)

Yo tenía ganas de ver algún macho de sisón (Tetrax tetrax) con su plumaje primaveral, y tuvimos la suerte de levantar a uno casi en nuestros pies, pero del susto apenas pudimos fotografiarlo cuando ya estaba más lejos.

Macho de sisón (Tetrax tetrax) en plumaje nupcial

Macho de sisón (Tetrax tetrax) en plumaje nupcial

De esta especie solamente vimos otros tres ejemplares muy lejanos. Voy a aprovechar ahora para comentar la delicada situación que atraviesan muchas aves esteparias en nuestro país, siendo el sisón una de las más amenazadas. Tenemos menos de la mitad de sisones que hace veinte años, es una especie que se nos escapa de las manos, como tantas otras esteparias. Las causas, no obstante, están bastante claras y voy a tratar de resumirlas.

Negros presagios se ciernen sobre nuestras aves esteparias...

La principal amenaza a la que se enfrentan las aves esteparias es la transformación de su hábitat, que las deja sin opciones de sobrevivir. Las leyes del mercado condicionan la destrucción de hectáreas y hectáreas de cultivos tradicionales de cereal y su sustitución por almendrales, olivares, o peor aún, viñedos en espaldera. Este proceso avanza de forma imparable, especialmente en el oriente peninsular, de forma que las últimas áreas esteparias valencianas están desapareciendo en un mar de cepas y postes de metal.

Avutardas (Otis tarda). Tras ellas, su mayor amenaza.

Este problema tiene difícil solución. Nuestras autoridades deberían primar la sostenibilidad en nuestros campos antes que la rentabilidad a corto plazo. El precio de los cultivos puede variar, hoy quizá paguen más por el vino y mañana será por la harina, pero las aves esteparias pueden desaparecer para siempre de nuestros paisajes. Ayudar a los agricultores que mantengan sus campos a la manera tradicional, beneficiando a las aves esteparias, debe ser otro objetivo a conseguir.

Macho de primilla (Falco naumanni) aprovechando el poste de un viñedo

Otro problema que afecta a las esteparias es la proliferación de pesticidas, que las deja sin insectos con que alimentarse. La concentración parcelaria que elimina los linderos de los campos también las priva de refugios donde ocultarse y nidificar y las hace más vulnerables a depredadores oportunistas.

Macho de primilla (Falco naumanni)

Otras como el cernícalo primilla (Falco naumanni), del que vimos un grupillo migrante de diez ejemplares, sufren además por la falta de sitios donde hacer sus nidos. De la problemática concreta de esta ave ya hablé en otra entrada que le dediqué en exclusiva. 

Macho de avutarda (Otis tarda)

Entre los esfuerzos para proteger las esteparias está conocerlas mejor, y por ello este año SEO/Birdlife organiza un nuevo censo nacional de sisón y cernícalo primilla, cuyos resultados nos dirán si se ha invertido el proceso, o si estas aves continúan avanzando inexorablemente hacia su extinción. Os animo a todos a participar en estos programas, pero de poco servirán si nuestras autoridades no toman ya medidas serias de conservación en las pocas áreas esteparias sanas que nos quedan.

Cogujada común (Glaerida cristata)

Pocas aves consiguen adaptarse a los cambios de estepa a cultivo intensivo de leñosas (frutales y viñas). Las cogujadas (Glaerida cristata) son de las que mejor lo llevan, así como algunos mamíferos, como las liebres (Lepus granatensis).

Liebre ibérica (Lepus granatensis)

Y para acabar con una nota positiva (y compensar tanta foto mala que he puesto hoy) os dejo algunas mariposas que ya adornan nuestros campos primaverales, en este caso tomadas no en la estepa, sino en los montes de la valenciana Sierra de la Bicuerca. Un saludo a todos y nos vemos en la próxima entrada, que ya adelanto que vendrá con un par de herpetos interesantes!

Cardenillo (Tomares ballus)

Mariposa de los olmos (Nymphalis polychloros)

Cejialba (Callophrys rubi)

jueves, 17 de marzo de 2016

L'Albufera, siempre sorprendente

¡Hola a todos! Retomo la actividad en el blog hablando de nuevo de este espacio privilegiado que es  el Parque Natural de l'Albufera, que a pesar de llevar años visitándolo aún continúa deparándome sorpresas. Este parque es muy extenso y guarda muchos secretos naturales que poco a poco voy descubriendo cada vez que me acerco a él.

Helicrisos floridos en las dunas del Saler

Pues bien, ayer y hoy he pasado gran parte del día recorriendo distintos ambientes del mismo. Esta mañana tocó visitar las pinadas y sistemas dunares de la Devesa del Saler en compañía de unos colegas, grandes conocedores de nuestra herpetofauna. Esto permitió disfrutar de algunas especies de reptiles, comenzando por la amenazada tortuga mediterránea (Testudo hermanni), que ha sido reintroducida en la zona y a decir verdad yo ni siquiera contaba con poderla llegar a ver. Vimos dos ejemplares.

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

En esta zona son también muy abundantes las lagartijas, especialmente la colirroja (Acanthodactylus erythrurus), pero también vimos algún ejemplar de las lagartijas colilarga (Psammodromus algirus) y cenicienta (P. edwarsianus). Todas ellas muy ágiles y difíciles de ver bien.

Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus)

Vimos varios rastros de culebras, pero no hubo suerte con los ofidios. Del resto de reptiles vimos un par de salamanquesas comunes (Tarentola mauritanica), una de ellas con la cola autotomizada. 

Salamanquesa común (Tarentola mauritanica)

El grupo de los artrópodos estuvo representado por el alacrán (Buthus occitanus) que resultó ser muy abundante en las dunas. Curiosamente pese a ser frecuente en otras zonas nunca lo había visto aquí.

Alacrán (Buthus occitanus) con una presa

Cambiando ya de ambiente y de día, ayer estuve con un amigo de la carrera por la reserva natural del Tancat de la Pipa, situado en la orilla norte de la laguna. Avanzado ya el mes de Marzo, los arrozales se encuentran secos y las aves se concentran en estas áreas donde encuentran refugio y alimento todo el año.

Vista de las lagunas del Tancat de la Pipa

Con el inicio de la migración primaveral pudimos disfrutar de una gran variedad de aves, destacando bastantes espátulas (Platalea leucorodia), moritos (Plegadis falcinellus), limícolas como archibebes, agujas colinegras (Limosa limosa), combatientes (Philomachus pugnax) y anátidas destacando varias cercetas carretonas (Anas querquedula).

Flamencos, espátulas, patos cuchara, ánades frisos... 

Bando mixto de combatientes y cigüeñuelas

Espátulas y ánades

Tuvimos la suerte de pillar a un morito muy confiado y a una distancia más cercana en un arrozal, pudiendo disfrutar de todos sus detalles a apenas veinte metros de él sin que levantara el vuelo. Curioso, no suelen ser tan confiadas estas zancudas.

Morito (Plegadis falcinellus) juvenil

Resultó sorprendente la variedad de rapaces que vimos, alguna de ellas bastante cercana. Y es que L'Albufera no suele ser un sitio especialmente rico en rapaces. Quizá la que mejor se dejó ver fue una culebrera (Circaetus gallicus). Estas bonitas rapaces ya están de regreso desde África, aunque con estos fríos tendrán que buscar mucho para hallar las serpientes de las que se alimentan.

Cuebrera europea (Circaetus gallicus)

También pudimos ver un águila pescadora, bastante habitual en el parque durante la migración, pese a que hace ya muchas décadas que no se reproduce en la costa levantina. Tengo muchas ganas de verlas en acción, pero por ahora siempre se me resisten.

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Y para terminar con las reinas del espacio, el aguilucho lagunero (Circus aeruginosus), la más común aquí durante el invierno. Lo que no es ya tan habitual es contemplar un macho adulto, por lo que me alegré mucho al ver este bonito ejemplar, con su plumaje claro y esas puntas negras en las alas. Obviamente también vimos muchas hembras.

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) hembra

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) macho

Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus

De pajarillos también estuvo entretenida la cosa. Los martines pescadores (Alcedo attis) dejaron lucir de forma fugaz su plumaje turquesa, pero sin opciones para la cámara en esos vuelos tan rápidos que tienen. El que sí se dejó afotar fue este macho de pechiazul (Luscinia svecica), pero sin mostrar su lado bueno, el de su precioso babero azul metálico.

Pechiazul (Luscinia svecica)

La primavera ya casi está aquí, y eso se nota en el mundo de los insectos. Las primeras mariposas macaón (Papilio machaon) ya adornan nuestros campos.

Macaón (Papilio machaon)

También tuvimos la suerte de encontrar una avispa cazadora (Sphex sp.). Estas avispas capturan otros insectos como grillos o saltamontes y posteriormente los entierran para que sirvan de alimento a sus larvas, arrastrándolos en el transecto a la guarida, pues muchas veces las presas son más grandes que ellas mismas.

Sphex sp.

Nos llamó la atención también encontrar una araña lobo de mediano tamaño en mitad del camino a plena luz del día. Suelen ser de costumbres nocturnas, pero esta especie (Arctosa sp.) parece no serlo tanto.

Araña lobo Arctosa sp.

Voy a acabar tirando de archivo. Todavía no hay casi nada de actividad de libélulas por esta zona, pero pudimos ver fugazmente un gran ejemplar que apostaría que se trata del emperador errante (Anax ephippiger), la única que gracias a su condición de gran migradora nos visita en estas fechas. Pude fotografiar un macho en buenas condiciones hace unas semanas en otro lugar del parque, así que con él me despido hasta la próxima entrada, que seguramente ya trate de las tierras del interior.