miércoles, 21 de septiembre de 2016

Herpeteando por Cataluña: Montseny

¡Al fin un soplo de norte! Tenía yo ganas de cambiar de aires por unos días, y al fin la semana pasada nos embarcamos cinco amigos en un viaje de cuatro días donde tocamos las cuatro provincias catalanas, especialmente la zona norteña, con el objetivo de conocer su herpetofauna. No es casualidad que un grupo de valencianos se dirija hacia esta zona para un viaje de este tipo, pues es la zona más cercana donde poder observar un buen número de especies nuevas que no están presentes en nuestra tierra.

Concretamente, era posible que aparecieran hasta 15 especies de herpetos nuevos que nunca había visto. Con estas altas expectativas, y no sin pocos problemas logísticos, nos embarcamos hacia nuestro primer destino, al cual va dedicada esta primera entrada: El macizo de Montseny. Esta montaña emblemática es la más alta de la Cordillera Costera catalana, y representa un ambiente de confluencia entre la influencia mediterránea, con encinares maduros en las zonas bajas, y la eurosiberiana, representada por extensos y umbríos hayedos en zonas de mayor altura.

Paisaje de Montseny

Llegados a una de estas zonas de hayedo, el primer animal que aparecería fue una especie también presente en nuestra provincia de Valencia, pero que aquí hace más honor a su nombre: el sapo común (Bufo spinosus). Veríamos bastantes ejemplares a lo largo del viaje.

Sapo común (Bufo spinosus)

Levantando piedras y troncos y repasando las orillas del riachuelo encontramos la primera especie nueva para mí, unos cuantos juveniles de rana bermeja (Rana temporaria). No sé si será por la novedad, pero a mí me parecieron bastante más bonitos que nuestra rana verde común (Pelophylax perezi).

Rana bermeja (Rana temporaria)

Aquí he de hacer un primer inciso para comentar que la calidad de las fotos en este viaje no es la que a mí me hubiera gustado. Tuvimos un tiempo nublado la mayor parte de los días y las condiciones de luz, tan diferentes a lo que estoy acostumbrado, me descolocaron bastante (he de decir que suelo hacer todas las fotos en modo manual). No obstante, las he arreglado como he podido y espero que al menos sirvan para hacerse una idea del aspecto de estos animales, pero como digo ni punto de comparación con verlos allí en directo.

Rana bermeja (Rana temporaria)

Tras pasarlo en grande con las ranas, nos internamos en el hayedo y no tardó en aparecer bajo un tronco el primer ejemplar de salamandra (Salamandra salamandra terrestris). Seguramente una de las especies que más ganas tenía de ver y quizá la que más me motivó a emprender este viaje. Junto con el tritón jaspeado me parece el más bonito de los urodelos, y sin duda mi favorito.

Salamandra (Salamandra salamandra terrestris)

Valencia es precisamente el punto de la península más alejado de la distribución de esta especie, habitual en otras muchas partes del país, y por ello para nosotros es una especie casi exótica. En Montseny es sin embargo el anfibio más abundante, y no tardaron en aparecer más ejemplares bajo piedras y troncos.

Salamandra (Salamandra salamandra terrestris)

Salamandra (Salamandra salamandra terrestris)

Poder disfrutar de estos animales de leyenda en el entorno único de los hayedos de Montseny, es lo que hizo la experiencia más inolvidable si cabe. Estos bosques de cuento, umbríos, con altos árboles caducifolios que ocultan el sol y no dejan que nada excepto los helechos crezca bajo sus copas, son algo que sorprende a quienes no estamos acostumbrados a ellos. 

Preciosos hayedos de Montseny

A pesar de poder disfrutar de gran número de salamandras este primer día, sorprendentemente la especie no quiso aparecer, al menos de forma adulta, durante el resto del viaje. Y es por eso en parte que ardo en ganas de volverlas a ver, espero que sea pronto... Os dejo ahora una instantánea del ejemplar más grande que vimos.

Salamandra (Salamandra salamandra terrestris)

En el mismo sitio de las salamandras, encontramos también a la que a la postre sería la especie más observada del viaje, aunque no por ello deja de ser una novedad para mí, la lagartija roquera (Podarcis muralis). Algo más robusta que las Podarcis hispanica de Valencia, se diferencia por el tono herrumbroso de la garganta y dos ocelos blancos que presenta sobre las patas anteriores.

Lagartija roquera (Podarcis muralis)

Seguimos recorriendo el hayedo en busca de nuevas observaciones. No tardó en aparecer otra de las especies a las que todos teníamos muchas ganas, el lución (Anguis fragilis). Aunque parezca una serpiente, se trata de un lagarto que ha perdido sus patas como adaptación a los húmedos herbazales donde se desenvuelve con facilidad.

Lución (Anguis fragilis)

Su epíteto científico "fragilis", así como su nombre catalán "serp de vidre", aluden a su capacidad de desprenderse de la cola como mecanismo de defensa, cosa que al parecer realizan con mayor facilidad que las propias lagartijas. Poseen además una terminación en forma de punzón al final de la cola que emplean quizá como defensa.

Lución (Anguis fragilis)

Otra joya de la herpetofauna catalana y norteña.

Lución (Anguis fragilis)

El resto del día nos deparó más lagartijas roqueras y la observación de una muda de culebra de esculapio (Zamenis longissimus), una de las especies "estrella" de Montseny por su dificultad de observación y que por más que buscamos no logramos ver. Mi amigo Josep fue quien identificó la muda, que podéis ver en su página. Pero no descansamos al acabarse la luz, pues por la noche íbamos a tratar de encontrar al más insigne habitante de estas montañas, el endémico y gravemente amenazado tritón del Montseny (Calotriton arnoldi). Para ello, nos dirigimos hacia uno de los secretos e inaccesibles torrentes donde habita esta discreta especie. Lo primero que pudimos ver fue un gran número de larvas de salamandra (Salamandra salamandra).

Larva de salamandra (Salamandra salamandra terrestris)

Empezamos a recorrer cuidadosamente la zona en busca del esquivo tritón, pero a quien encontramos fue a un adulto de sapo partero (Alytes obstetricans almogavarii), especie que junto con la salamandra son los anfibios que conviven con el escaso tritón.

Sapo partero (Alytes obstetricans almogavarii)

Finalmente, tras mucho buscar, fue como no mi amigo David, gran aficionado y por ello experto en urodelos, quien encontró un precioso ejemplar adulto de Calotriton arnoldi en el fondo del torrente. Nos podíamos considerar afortunados, pues estábamos ante el que quizá sea el anfibio más raro de España y quizá de Europa. Se calcula que no quedan más de 1500 ejemplares repartidos en un puñado de arroyos del Montseny.

Tritón de Montseny (Calotriton arnoldi)

Estos discretos anfibios habitan todo el año en el medio acuático del fondo de los torrentes, moviéndose mucho entre las piedras y solo saliendo ocasionalmente de noche a la superficie. Son por ello muy difíciles de observar.

Tritón de Montseny (Calotriton arnoldi)

Sus principales amenazas, además de su reducida población y área, estriban en la destrucción de su hábitat. La extracción de aguas minerales en el Montseny para venderlas en botella ha extinguido varias poblaciones al secar los torrentes donde habitan. También el cambio climático amenaza a esta especie de aguas frías.

Tritón de Montseny (Calotriton arnoldi)

Muy satisfechos por este encuentro, nos dirigimos a pasar la noche. Al día siguiente empleamos nuestra última mañana en Montseny revisando una serie de charcas que hay en otra zona de la montaña en busca del tritón jaspeado (Triturus marmoratus). Muchas de ellas estaban secas y únicamente pudimos ver un ejemplar metamórfico al que yo no fotografié. Pongo sin embargo un par de fotos que hice este verano en Tarragona a otros juveniles de esta especie y que se quedaron sin publicar aquí.

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)

Como he dicho antes, uno de nuestros anfibios más bellos, con esos tonos verdosos tan brillantes. Los machos desarrollan en primavera unas crestas muy vistosas, pero ahora sin embargo están en fase terrestre y los adultos se hacen caros de ver. Ese juvenil fue lo único que vimos de la especie en el viaje a pesar de buscarla intensamente.

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)

Y acabo la entrada con una vista de los Pirineos desde lo alto del Montseny, pues hacia aquella mítica cordillera encaminamos nuestros pasos a continuación, y nuestros desvelos y triunfos allí y durante el resto del viaje los contaré en la siguiente entrada.

4 comentarios:

  1. Menudos herpetoviajes os estáis montando, y encima falta por ver una pirenaica.
    También yo he visto por primera vez este verano luciones y ranas bermejas, pero con los tritones ya como que no puedo decir lo mismo, jaja, enhorabuena por las buenas observaciones.
    ¡Saludos!

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    1. Pues sí, la verdad ha sido una suerte que nos hayamos juntado un grupillo de gente para hacer este tipo de viajes que uno solo no sería igual. En Montseny tuvimos más suerte que en el resto del viaje la verdad, pero aún quedan algunas sorpresas...

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  2. Hola Luis, preciosos ejemplares los de esta entrada, especialmente la salamandra que como bien dices para nosotros los valencianos es algo exótico.Este verano estuve en el Montsec (Lleida) y estuvimos en un arroyo que nos aseguraron que había tritones, pero por mas que busque no vi ninguno,lo que si que vi que me hizo mucha ilusión, fue un par de salamandras debajo de un madero en medio de un camino entre las poblaciones de Áger y La Régola.Una era grande sería un adulto pero la otra era muy pequeña.Espero ver pronto esa otra entrada de los pirineos.

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    1. Serian tritones pirenaicos, si estaban en un arroyo. No son muy dificiles de ver pero es mejor ir por la noche. Las salamandras según he visto este viaje o encuentras muchas o no ves ninguna... Esta semana estoy muy liado pero en cuanto pueda tendréis la segunda parte

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