viernes, 22 de julio de 2016

Bebederos de Camporrobles I

Hoy os traigo al fin una entrada centrada en las aves después de unos cuantos meses muy herpetológicos en este blog (que también tienen cosas en camino). Hace poco adquirí una red de camuflaje por un módico precio (unos 20 euros). Mi objetivo era intentar fotografiar a las aves de cerca, pues últimamente estaba notando que el escaso alcance de mi 300mm unido a la desconfianza de estos animales me impide hacer fotos decentes.

Y para ello resulta importante que las aves se sientan seguras en tu presencia, tanto que si ni se enteran de que estás ahí, mejor. Otro factor a tener en cuenta es colocarse en un lugar donde las aves acudan con frecuencia, y ningún sitio mejor que los bebederos. En Camporrobles, los escasos lavajos, charcas y otros puntos de agua repartidos por los campos del municipio hacen las veces de auténticos oasis, que como imanes atraen múltiples aves que acuden a beber.

Lavajo de la Vereda, Camporrobles

En estos casos lo más recomendable es emplear un hide, como hacen los auténticos fotógrafos de naturaleza que se lo toman más en serio. Pero como he podido comprobar, con una simple red de camuflaje y manteniendo la calma pueden obtenerse grandes resultados. En tres tardes que estuve camuflado junto al agua, se dejaron ver bastantes especies de aves, con alguna sorpresa que os contaré al final. Los más abundantes, como no, los fringílidos, muy necesitados del agua debido a su dieta de semillas secas. Entre ellos se dejaron ver pardillos (Carduelis cannabina), jilgueros (Carduelis carduelis), pinzones vulgares (Fringilla coelebs) o verdecillos (Serinus serinus).

Jilguero (Carduelis carduelis)

Jilguero (Carduelis carduelis)

Jilgueros (Carduelis carduelis)

Pardillo (Carduelis cannabina), macho

Pinzón vulgar (Fringilla coelebs), macho

El gorrión chillón (Petronia petronia) también ha resultado ser común. A diferencia de otros pájaros, he podido comprobar que esta especie es más gregaria. Mientras pardillos o jilgueros entran a beber de uno en uno, primero los jóvenes, en los gorriones chillones siempre es todo el bando de golpe. Hay que decir que el momento de beber es especialmente delicado para las aves, pues al bajar la guardia se tornan vulnerables ante los depredadores. Por ello, los adultos prefieren dejar que los jóvenes bajen primero y si no les pasa nada ya bajan ellos después.

Gorrión chillón (Petronia petronia)

Gorriones chillones (Petronia petronia)

Otros paseriformes, algo menos numerosos, han sido dos especies de escribanos. El triguero (Miliaria calandra) bajó todas las tardes mientras que el escribano soteño (Emberiza cirlus) fue algo menos común. De este último fue todo un placer observar al precioso macho a escasa distancia, aunque también bajaron la hembra y los juveniles. La familia al completo.

Triguero (Miliaria calandra)

Escribano soteño (Emberiza cirlus)

Escribano soteño (Emberiza cirlus)

Escribano soteño (Emberiza cirlus)

Ya menos habituales han sido por ejemplo los carboneros comunes (Parus major) y otras aves forestales como el zorzal charlo (Turdus viscivorus), del que entró un único ejemplar ya bastante tarde. Hay que decir que los lavajos que he utilizado se encuentran en zonas agrícolas, y no en bosques donde es de esperar una mayor presencia de estas especies.

Carbonero común (Parus major)

Zorzal charlo (Turdus viscivorus)

Pero quizá el ave que más satisfacciones me ha dado ha sido la tórtola europea (Streptopelia turtur), pues en dos tardes que diferentes un bando de unos 20 ejemplares estuvo rondando el bebedero, y alguna incluso se atrevió a beber a escasos metros de mi posición. Difícil observar tan de cerca a esta esquiva y cada vez más escasa especie de otra forma que no sea camuflándose en un bebedero. Por desgracia, esta misma técnica emplean quienes acaban con ellas cada verano, contribuyendo a mermar aún más las poblaciones de este ave amenazada y bellísima.

Tórtola europea (Streptopelia turtur)

Tórtola europea (Streptopelia turtur)

Tórtola europea (Streptopelia turtur)

También su pariente la paloma torcaz (Columba palumbus), esta curiosamente una especie en expansión, tuvo su momento de gloria cuando un bando de unos 60 ejemplares se pasó la tarde junto a uno de los bebederos. Estuvieron muy desconfiadas de "esa extraña masa verde" que había en la orilla y apenas se acercaron a beber. No obstante, a unos 10m de distancia recelaban menos e incluso pude observar sus curiosas pautas de cortejo, que os he recogido en un vídeo (va a ser el primero que pongo en el blog). En él se observa al macho inflando su saco bucal y agachándose al tiempo que levanta la cola. La hembra parecía algo indiferente...

Paloma torcaz (Columba palumbus) adulta

Paloma torcaz (Columba palumbus) juvenil


También las perdices se acercaron al bebedero. Aquí os dejo pues otro vídeo en el que se ve a la madre perdiz seguida de sus perdigoncetes ya algo crecidos. La luz era ya escasa para las fotos y por eso decidí grabarlos.





Antes comentaba lo precavidas que son las aves a la hora de bajar a beber debido a sus depredadores. Pues bien, es sabido que también estos acuden a los bebederos a dar buena cuenta de cualquier ave despistada que se acerque a beber. Esto lo hacen algunas rapaces sobre todo, como el gavilán o el azor. Habría sido una emoción muy fuerte que alguna de ellas me entrara de cerca, a beber o a cazar, pero no fue así. La única rapaz que vi fue una culebrera (Circaetus gallicus) a gran altura y sin mostrar interés por el bebedero. 

Culebrera (Circaetus gallicus)

El que sí entró fue un alcaudón real, que estuvo unos minutos posado en un arbusto a unos 15m del agua, para acto seguido precipitarse sobre un triguero que entraba a beber, no sé si con intención de capturarlo. Hay que decir que el triguero es tan grande como el propio alcaudón. Éste no llegó a tocar el suelo, sino que se marchó de nuevo al arbusto. No sabré nunca si fue un lance de caza o si simplemente quería beber y se asustó por mi presencia. Os lo dejo en su arbusto, y a ver si otro día puedo pillarlo más de cerca.

Alcaudón real (Lanius meridionalis)

Las aves no son las únicas que frecuentan estos puntos de agua. Los conejos (Oryctolagus cuniculus) y otros mamíferos también se acercan a beber, aunque normalmente lo hacen por la noche, con lo que es difícil pillarlos. 

Conejo (Oryctolagus cuniculus), algo viejuno

No obstante, la fortuna me sonrió y me dió la que fue sin duda la mejor especie en las tres sesiones. Dos preciosos zorros (Vulpes vulpes) adultos, se acercaron a pocos metros de mi posición, en dos tardes y lugares diferentes. Me regalaron las mejores observaciones que he tenido de esta especie al quedarse varios segundos mirándome antes de decidir marcharse. Con ellos acabo esta entrada, muy pronto estaré de nuevo por aquí, y no tardaré en volver a los bebederos a disfrutar de más sorpresas.

Zorro rojo (Vulpes vulpes)

Zorro rojo (Vulpes vulpes)

Zorro rojo (Vulpes vulpes)


Nota a posteriori: Ignorad la mala calidad de los vídeos, se ve que me los comprime al subirlos, la próxima lo miraré mejor...

3 comentarios:

  1. Hola Luis, otra estupenda entrada con un buen número de especies y fantásticas fotos.Los bebederos son una mina, pero hay que tener mucha paciencia pero siempre compensa.
    Muy chulos los zorros.
    Saludos.

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  2. Buena sesión Luis, que importantes son esos bebederos en verano. Un abrazo desde Cantabria.

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  3. Un amigo mío tiene un bebedero montado y ha visto al alcaudón real cazar avecillas delante de sus narices, no hubiera sido raro que fuese la intención de este otro.
    Buenas imágenes, mereció la pena ver así de cerca a especies preciosas pero desconfiadas como el soteño, la tórtola y el zorrete.
    ¡Saludos!

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