domingo, 12 de junio de 2016

Amantes del calor

Tras un parón más largo de lo que me gustaría debido a los exámenes, vuelvo a estar de nuevo por aquí con esta entrada que es ya la número treinta del blog. Estando ya a mediados de Junio, las altas temperaturas comienzan a imperar por la costa levantina. Precisamente hoy he querido recopilar una serie de animales y plantas, observados estas últimas semanas, que tienen en común su termofilia, es decir, gustan de lugares cálidos y además algunas de ellas tienen un origen africano.

Ya adelanto que van a ser principalmente reptiles e insectos. He de decir que últimamente estoy haciendo pocas fotos de aves, y ojo, no es que haya dejado de hacerles caso, simplemente las observo con el telescopio y como suelen estar lejos no me merece la pena tratar de fotografiarlas. Y mi humilde objetivo 300mm "low cost" tampoco ayuda a ello.

Bueno, entrando ya en materia, voy a empezar con dos reptiles observados la semana pasada en  los municipios de Olocau y Bétera, cerca de la capital, en un  par de excursiones muy bien acompañado. El primero es la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus). Esta especie es algo más pequeña que la común, y a diferencia de ella, solo se encuentra en las zonas más calurosas de nuestro país, concretamente el litoral mediterráneo y algunas zonas cálidas del interior. Su ojo anaranjado es en mi opinión uno de sus rasgos más llamativos y sirve además para diferenciarla.

Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)

Otro reptil, esta vez más espectacular, que pudimos observar fue el lagarto ocelado (Timon lepidus) que es ya un viejo conocido en este blog. Pero este macho tenía algo de especial, y es que pertenecía a la subespecie nevadensis, propia del sureste peninsular, y que para algunos autores sería una especie diferente.

Lagarto ocelado (Timon lepidus nevadensis)

Como rasgos distintivos, estos lagartos carecen de escamas negras y tienen muy pocas verdes. Son muy pálidos, con un vientre casi blanco y una coloración predominantemente marrón anaranjado. La cabeza de los machos en celo, como este ejemplar, toma además unos tonos azulados preciosos. Os dejo dos fotos más para que disfrutéis de esta maravilla de animal.

Lagarto ocelado (Timon lepidus nevadensis)

Lagarto ocelado (Timon lepidus nevadensis). Detalle de la cabeza

Y voy a cambiar de ambiente y de grupo para mostraros algunas libélulas que pude observar en una excursión por la Marjal del Moro. Huelga decir que ese día, con un calor abrasador, fueron lo único decente que pude fotografiar. Destaca la preciosa Aeshna isoceles, una especie que tenía bastantes ganas de ver. Este ejemplar tenía un comportamiento territorial muy curioso, pues perseguía cualquier objeto volador que entrara en su territorio, incluyendo libélulas más grandes (como Anax parthenope) e incluso pájaros como buitrones o carriceros. Tras un largo rato finalmente se posó y pude hacerle una foto testimonial, que no hace justicia a su belleza. También observé algunas especies más comunes que se dejaron fotografiar mejor.

Aeshna isoceles

Orthetrum cancellatum

Sympetrum fonscolombii

Y pasamos ya a la excursión de la que más quería hablar, que es la de esta mañana en la Devesa del Saler. Es increíble como un sitio al que he ido tantas veces me sigue dando sorpresas cada vez que lo visito.

Paisaje de las dunas del Saler

La espectacular floración de los helicrisos ya ha cesado, y deja paso en las dunas a otras plantas como la preciosa Centaurium quadrifolium, que tiñe de rosa las depresiones interdunares.  Entre todos los ejemplares rosas pude encontrar además una mata con flores blancas, seguramente un individuo mutante incapaz de producir el pigmento.

Centaurium quadriflorum

Centaurium quadriflorum mutante

Siguiendo con la flora, una de las plantas más características en el ecosistema dunar es el precioso lirio marino (Pancratium maritimum). Esta bulbosa suele empezar a florecer entrado el verano, pero tuve suerte y pude encontrar un ejemplar adelantado. Sus flores son grandes y ciertamente muy llamativas.

Lirio de mar (Pancratium maritimum)

Lirio de mar (Pancratium maritimum)

Pasando ya a los animales, me sorprendió la cantidad de zigenas que volaban por todas partes. Esta especie (Zygaena occitanica subsp. halophila) además es especialmente llamativa, sobre todo cuando vuelan y muestran su segundo par de alas de color escarlata intenso. Recordemos que las zigenas son polillas diurnas, que con sus colores llamativos advierten a sus depredadores de lo venenosas que son en caso de que se les ocurriera probarlas (proceso llamado aposematismo).

Zygaena occitanica subsp. halophila

Zygaena occitanica subsp. halophila

El reptil, y casi diría el animal, dominante en este medio es la lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus). Estas llamativas lagartijas son muy rápidas sobre la arena, como pequeñas balas, lo que hace difícil fotografiarlas a pesar de su abundancia. Tuve suerte de que un ejemplar adulto se mostrara más tranquilo posando para mí durante unos minutos.

Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus)

Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus)

Fijaos en la siguiente foto como separa sus patas del suelo para tomar el sol, minimizando el contacto con la ardiente arena. Los parientes más cercanos de nuestras colirrojas se encuentran principalmente en África y habitan medios desérticos, por lo que es uno de nuestros reptiles más adaptados al calor.

Lagartija colirroja (Acanthodactylus erythrurus)

El susto de la mañana me lo dio un tremendo ejemplar de culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) que se escabulló como un relámpago verde entre las hierbas. Pero el verdadero protagonista reptiliano de las dunas del Saler no es otro que la tortuga mediterránea (Testudo hermanni). Como ya comenté en otra entrada, esta especie ha sido reintroducida en la zona tras siglos (incluso milenios) de ausencia.

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

Y hay que decir que se han adaptado bastante bien, incluso he oído que se han visto ya las primeras crías. En esta época deben estar muy activas, pues pude disfrutar de hasta tres ejemplares. Huelga decir que las tortugas son crípticas y bastante difíciles de ver, pero por suerte el terreno arenoso ayuda a ello.

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni), y tras ella, su característico rastro

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

Agrada además observar ejemplares de diferentes edades. La densidad alta de la especie en este espacio se debe en parte a su aislamiento, pues La Devesa es una isla de vegetación natural cercada por arrozales, carreteras y las golas que comunican L'Albufera con el mar. Esto hace que las tortugas tengan nulas opciones para dispersarse, y se queden en los ambientes más favorables.

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni) juvenil

El último ejemplar que vi resultó ser el más viejo de los tres, una hembra de gran tamaño con una cicatriz en el espaldar a la que no quise molestar demasiado. Las tortugas no tienen apenas depredadores en El Saler, más allá de algún perro descontrolado, aunque en otras zonas pueden formar parte de la dieta de depredadores como algunas grandes rapaces y carnívoros.

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

Cabeza de tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

Y ya para terminar, volvemos a las libélulas. En El Saler podemos encontrar varias especies de origen africano, colonizadores recientes de nuestra península al amparo de la subida de temperaturas. Entre ellas la feroz y espectacular Orthetrum trinacria o la más humilde Diplacodes lefebvrei, que ha resultado ser una especie nueva para mí y la sorpresa del día. ¡Nos vemos pronto!

Orthetrum trinacria

Diplacodes lefebvrei

8 comentarios:

  1. Buena sesión Luís, la foto de la colirroja minimizando el contacto con la arena caliente es una pasada, solo he visto ese comportamiento en documentales sobre el desierto. Un abrazo desde Cantabria.

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    1. Vaya, pues yo nunca lo había visto, ni en documentales siquiera. Me llamó mucho la atención cuando hizo eso, la verdad.

      Saludos

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  2. Mereció la espera tras el parón, qué pasada las tortugas. Con los lagartos ocelados tengo menos suerte, se ve que tengo mala fama entre los reptiles y me huyen como locos.
    ¡Saludos!

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    1. Estas tortugas tienen un hábitat tan reducido que cuesta poco encontrarlas, y claro, al ser tan lentas pues se dejan hacer. Con los ocelados es cosa de ir varias personas y cuando se ven acorralados plantan cara y se quedan en el sitio. O mejor, fotografiarlos desde el coche.

      Saludos

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  3. Estupenda entrada, Luis, unas especies muy chulas y unas muy buenas fotos.Tendré que empezar a mirar mas el suelo y menos el cielo pues hay mucho que ver.
    Saludos.

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    1. Hay mucho que ver, pero también es más fácil volverse a casa de vacío! Eso sí, no hay tampoco que dejar de mirar al cielo. Aprendamos del camaleón a mirar a dos partes al mismo tiempo!

      ¡Saludos!

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  4. Una pasada en especies, habrá que ir algún día por el mediterraneo y poder ver la salamanquesa rosada y por pedir la tortuga ni te cuento. Me ha gustado mucho esta entrada
    un saludo desde maderadeolmo
    javi

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    1. Pues no veas las ganas que tengo yo también de ver las especialidades norteñas! Si es que lo digo siempre, uno desea lo que le falta.

      Un saludo desde el Mediterráneo

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