sábado, 28 de febrero de 2015

La recta final del invierno

Va acabándose Febrero y empieza Marzo, ya se nota en el aire, muy pronto se va a producir el cambio de estación, y todas las aves que nos acompañaban en estos meses fríos partirán al norte donde nacieron, mientras otras muchas vendrán a criar entre nosotros. Otras solo nos visitaran brevemente durante los próximos meses, tal vez estas las más interesantes.

En la marjal hay mucho movimiento. Gran número de anátidas se concentran en las lagunas, en espera de realizar, tal vez en unos días o semanas, el viaje migratorio. Los más numerosos, tal vez los cucharas europeos o patos cuchara (Anas clypeata) que disponen de un gran pico aplanado para filtrar el alimento. También mucho friso (Anas strepera), al menos para lo que es habitual en la marjal, con un número tal vez cercano a cuarenta o cincuenta ejemplares. Muchos de ellos, ya emparejados. Tal vez alguna pareja se quede a criar aquí esta temporada. 

Patos cuchara (Anas clypeata)  Digiscoping (DG)

Debido a las apreciables distancias a las que se hallan las aves en estos humedales, me he visto obligado a usar la técnica de "digiscoping" con mi nuevo telescopio para llegar a mostrároslos, pero como aún soy novato en esta técnica me temo que las fotos han salido bastante desenfocadas (hay que ver lo que cuesta enfocar bien en manual). Pero de todas formas se distinguen las especies. Por comparación, la siguiente foto está captada con mi 300mm habitual, recortada y al máximo aumento y las mismas aves:

Anátidas

Como puede comprobarse, me parece que al final una cosa compensa la otra. Pues bueno, habrá que ir practicando. También había ya en la zona algunos moritos (Plegadis falcinellus), tal vez procedentes de l'Albufera, donde los arrozales se están secando y tienen menos espacio por esta época. La mayoría eran ejemplares juveniles.

Morito (Plegadis falcinellus) DG
Morito (Plegadis falcinellus) y anátidas DG

Los preciosos patos colorados (Netta rufinna) estaban presentes en bajo número, muy emparejados y escondedizos. Esta pareja fue la que más cerca estaba, todas ellas semiocultas cerca del carrizo. También localicé brevemente a una interesante estival que al parecer ya está con nosotros, el avetorillo (Ixobrychus minutus). Pronto llegarán sus parientes las garzas imperiales y las garcillas cangrejeras, completando el elenco de garzas nidificantes en nuestros humedales. Como dato, las garzas reales ya estaban enceladas y aportando ramas a sus nidos.


Patos colorados (Netta rufina)

Una pareja de ánades frisos se puso más cerca  y me permitió hacer alguna foto mejor. Esta elegante especie de pato no es muy habitual para mí en la marjal del moro. Como en el caso de los moritos, tal vez el secado de los arrozales en l'Albufera los haya traído hasta aquí.

Ánade friso (Anas strepera)

Ánade friso (Anas strepera) DG

Y de repente, apareció una solitaria avoceta (Recurvirostra avosetta). Esta limícola nidificará aquí dentro de un par de meses, pero al parecer, esta ya tiene prisa por coger sitio.

Avoceta (Recurvirostra avosetta)

También había un grupillo de unos diez flamencos (Phoenicopterus roseus) escondidos en un rincón de la marjal descansando. Posteriormente levantaron el vuelo y pude verlos bien, aunque ya había guardado la cámara.

Flamencos (Phoenicopterus roseus)

Pero son los pequeños pájaros insectívoros lo que más anima la marjal en estas fechas. Los carriceros, que ponen el concierto de verano en el humedal, aún no han llegado, pero en cambio pude disfrutar del repertorio sonoro del ruiseñor bastardo (Cettia cetti), ave muy escondediza, que esta vez sin embargo se asomó un poco llevado por el celo. Su característico canto (que suena algo así como "chíp-chip, chip? chi-chi, chi-chi, chi-chi, chi-chi chí") puso la música del día.


Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)

Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)

En cierto momento, tal vez como consecuencia de la aparición del aguilucho lagunero o seguramente por cierta avioneta que sobrevoló la marjal (cosa que en mi opinión no debería permitirse) todos los patos levantaron el vuelo. A pesar de la molestia que les debió suponer, la nube que formaron sobre el humedal creó un bonito espectáculo, en el que podían reconocerse ejemplares de las distintas especies (azulones, cucharas, cercetas, colorados, frisos y tarros) que habitan la marjal en esta época.

Nube de anátidas sobre la marjal

Una vista más general

Un bando de tarros blancos (Tadorna tadorna) se separó del resto, y como un escuadrón de vuelo sincronizado se precipitó hacia el mar sobre mi cabeza.


Tarro blanco (Tadorna tadorna)

Tarro blanco (Tadorna tadorna)

Y para terminar, un simpático mosquitero común (Phylloscopus collybita) se asomó a despedirme entre los carrizales. En próximas entradas iremos viendo como todo cambia con la llegada de la primavera. Algunos como este pajarillo partirán hacia el norte, pero muchas especies interesantes están al llegar. Hasta la próxima!