viernes, 22 de junio de 2018

Joyas de las montañas castellanas

¡Hola de nuevo! Esta vez he tardado un par de semanitas en volver por aquí, y vengo con una entrada cargada de naturaleza castellana. He decidido dividir el material que tengo acumulado de esta primavera e intentar hacer dos entradas, esta dedicada a las sierras, y otra sobre los llanos y dehesas. Veremos si me da tiempo a hacer la segunda...

Volviendo al tema de la entrada, estos meses he podido visitar diversas zonas montañosas periféricas a la meseta norte, entre ellas la zona de Sanabria y las sierras de Gredos, Francia y Gata. Todas ellas auténticos paraísos para la biodiversidad. Esta vez no seguiré un orden cronológico sino más bien iré comentando lo que he visto en cada una de estas zonas. Empezando por Sanabria, que visité con unas prácticas del master. En las orillas del inmenso lago glaciar abunda uno de los reptiles más bellos de Europa, el lagarto verdinegro (Lacerta schreibieri).

Lago de Sanabria

Lagarto verdinegro (Lacerta schreibieri) macho

Pudimos observar numerosos ejemplares, destacando los machos con su coloración de celo en todo su esplendor, esa cabeza azul brillante que contrasta con el cuerpo verde y la cola cobriza. Este reptil gusta de zonas próximas al agua como pueden ser las orillas de ríos y lagunas.

Lagarto verdinegro (Lacerta schreibieri) macho

Lagarto verdinegro (Lacerta schreibieri) macho

Las hembras y los juveniles resultan menos llamativos pero para mí igualmente bonitos. Me encanta esta especie.

Lagarto verdinegro (Lacerta schreibieri) hembra

Lagarto verdinegro (Lacerta schreibieri) juvenil

Siguiendo en Sanabria, las altas cumbres de la Sierra de Cabrera son hogar de una lagartija endémica, la lagartija leonesa (Iberolacerta galani). La historia evolutiva del género Iberolacerta es muy interesante, pues estas coloridas lagartijas debieron tener una distribución más amplia en épocas más frías, quedando acantonadas en la actualidad a diferentes macizos montañosos, donde han evolucionado en diversas especies. Vimos dos machos, uno con los colores de celo más desarrollados.

Lagartija leonesa (Iberolacerta galani)

Lagartija leonesa (Iberolacerta galani)

Para acabar con Sanabria, la única ave que pondré en la entrada, este juvenil de águila real (Aquila chrysaetos). Muy condenadas como siempre para hacerles foto...

Águila real (Aquila chrysaetos)

Viajemos al sur hacia la Sierra de Gredos, cuyo piedemonte visité en otra salida académica. No demasiado que contar aquí, pero pongo una planta que llevo tiempo queriendo ver, la carnívora Drosera rotundifolia, y un arácnido de elaborado cortejo, Pisaura mirabilis.

Drosera rotundifolia

Hembra de Pisaura mirabillis

Movámonos al oeste, entrando ya en la provincia de Salamanca, hacia la Sierra de Francia. Este espacio es el que más he visitado de los cuatro. El objetivo principal ha sido la lagartija batueca (Iberolacerta martinezricai), la más escasa y amenazada de su género, que finalmente hace unos días pude ver, en compañía de Miguel Rodriguez y Pablo Recio. Un bicho muy esquivo para las fotos...

Peña de Francia, hábitat de la lagartija batueca

Lagartija batueca (Iberolacerta martinezricai) hembra

Lagartija batueca (Iberolacerta martinezricai) macho

Cerca del hábitat de estas lagartijas pero otro día pude ver uno de los insectos más bonitos que he visto nunca, un macho de la pequeña pavón (Saturnia pavonia). Podéis ver esas antenas plumosas con las cuales detectan a las hembras a varios kilómetros. A ver para cuándo su prima mayor...

Pequeña pavón (Saturnia pavonia)

Pequeña pavón (Saturnia pavonia)

Y en los robledales de la base de la sierra, salpicados de pequeños prados, podemos encontrar dos  escurridizos reptiles amantes de la vegetación. El lución (Anguis fragilis) es realmente escaso en el Sistema Central, por lo que tuve suerte de dar con esta hembra. En cambio, el eslizón tridáctilo (Chalcides striatus) resulta más frecuente.

Lución (Anguis fragilis)

Eslizón tridáctilo (Chalcides striatus)

Por último hablaré de la parte más atlántica y húmeda del Sistema Central, que es la Sierra de Gata, muy cerca ya del límite con Portugal. Esta zona está menos poblada y mejor conservada en general, con grandes extensiones de roble melojo (Quercus pyrenaica) que le dan un aspecto más propio del norte verde de la península. Pude visitarla tanto por mi cuenta como con el master. 

Melojar maduro en la Sierra de Gata

Con este ambiente tan húmedo, es de esperar que abunden los anfibios, con especies exigentes como pueden ser la salamandra (Salamandra salamandra) o la rana patilarga (Rana iberica), esta última cada vez más escasa en muchos lugares.

Salamandra común (Salamandra salamandra)

Salamandra común (Salamandra salamandra)

Rana patilarga (Rana iberica)

Rana patilarga (Rana iberica)

También encontramos aquí algunos reptiles muy valiosos. La lagartija de Carbonell (Podarcis carbonelli) es una especie de suelo propia de lugares húmedos del occidente atlántico de Iberia, mayormente en Portugal. En España la especie se encuentra en el Sistema Central, de donde ha desaparecido en gran parte, y en Doñana. Por suerte todavía quedan poblaciones en algunos de los melojares mejor conservados de la Sierra de Gata, donde pude ver algunos ejemplares.

Lagartija de Carbonell (Podarcis carbonelli) juvenil

Es sin duda la Podarcis más amenazada de la península, y podemos diferenciarla fácilmente de otras especies del género por su cabeza alta y robusta, con ojos que no sobresalen, el cuerpo no aplanado y la escama masetérica grande. Todos ellos rasgos relacionados con una vida en el suelo más que en las rocas. Los machos en celo, además, poseen una combinación de tonos blanquecinos y verdosos característica.

Lagartija de Carbonell (Podarcis carbonelli) macho

Lagartija de Carbonell (Podarcis carbonelli) macho

No muy lejos de allí, también en la Sierra de Gata, pudimos ver una pequeña culebra lisa meridional (Coronella girondica), voraz depredador de lagartijas.

Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Y para acabar, compartiendo refugio con la culebrilla tuvimos también la suerte de dar con el reptil más esquivo y también uno de los más amenazados de la península, la víbora hocicuda (Vipera latastei). Las de aquí presentan un zigzag ancho y ondulado. La especie cuyo encuentro siempre es de lo más esperado en cada temporada herpetológica...

Víbora hocicuda (Vipera latastei)

Víbora hocicuda (Vipera latastei)

Y hasta aquí la entrada. Adelanto que es posible que esta sea de las últimas entradas de este blog, quizá la última si no me da tiempo a hacer la siguiente. Se avecinan algunos cambios, en menos de dos semanas me embarcaré en una aventura largo tiempo soñada: descubrir la selva tropical y su extraordinaria biodiversidad. A mi vuelta, vendrá otra aventura todavía mayor como es empezar una tesis doctoral y todo lo que ello conlleva de tiempo y dedicación. No obstante, espero poder comenzar algo más grande, con más proyección internacional... Por ahora solo son ideas, hasta entonces espero poder rematar este blog con esa última entrada salmantina. Os dejo con un retrato de la preciosa víbora, y hasta pronto!


viernes, 8 de junio de 2018

Menorca

Hace una semana regresé de una estancia de diez días en uno de los mayores paraísos naturales que quedan en nuestro Mar Mediterráneo, la isla de Menorca. En este caso no se ha tratado de un viaje por mi cuenta propiamente dicho sino de unas prácticas del master, que no obstante me han permitido conocer gran parte de la gran biodiversidad que alberga esta isla, la mejor conservada de todo el archipiélago balear (sin contar las deshabitadas). Esta entrada va a ser pues, muy larga y muy completa. 

Iré en esta entrada comentando los diferentes grupos de animales que pudimos ver, pues seguir un orden cronológico sería bastante más lioso. Empezaré por los invertebrados, de los que como en todas las islas presentan una menor diversidad que en el continente pero con especies exclusivas. Para mí lo más interesante fue observar un pequeño escorpión endémico, el Euscorpius balearicus, la segunda especie de escorpión que veo. 

Euscorpius balearicus

A diferencia del alacrán común, este escorpión vive en grietas y resulta inofensivo, capturando a sus presas con las pinzas y no tanto con su aguijón, que es pequeño y atrofiado. No es una especie fácil de ver y solamente encontré este ejemplar en toda la estancia.

Euscorpius balearicus

Algunos días hicimos actividad de observación de mariposas y libélulas. De entre el primer grupo pondré una especie presente aquí en Menorca y también en el N de África, el licénido Polyommatus celina

Polyommatus celina

De entre los odonatos, poca diversidad pero alguna especie interesante, como esta Aeshna isoceles de la que pude tomar solamente una foto testimonial.

Aeshna isoceles

Dejaré reptiles y anfibios para el final y paso a las aves. Menorca cuenta con una saludable población de aves marinas, con todas las especies del Mediterráneo ibérico. Pude fotografiar solamente las más conspicuas, gaviotas patiamarillas (Larus michaellis) y cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis desmarestii), pero vi también pardela cenicienta (Calonectris diomedea) durante los trayectos en barco. 

Gaviota patiamarilla (Larus michaellis)

Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotellis desmarestii)

También las rapaces están bien representadas, y pudimos ver todas las especies residentes en la isla. A destacar las observaciones de alimoches (Neophron percnopterus) y halcón peregrino (Falco peregrinus) que tuvimos en uno de los barrancos donde nidifican.

Alimoche (Neophron percnopterus)

Halcón peregrino (Falco peregrinus) joven

Pudimos disfrutar de las persecuciones de los jóvenes halcones sobre la pareja de inocentes alimoches, seguramente un ejercicio más para practicar sus habilidades en el aire.

Halcón peregrino atacando a un alimoche

Pasando ya a los herpetos, solamente una especie puede considerarse nativa de la isla, de la que hablaré más adelante. El resto son todo especies traídas por el hombre, ya sea en la antigüedad, la mayoría, o en tiempos más recientes. Una de estas introducciones antiguas es una especie de anfibio bien presente en Europa central y del este que tenía bastantes ganas de ver, el sapo verde europeo (Bufotes viridis). Una especie superficialmente parecida al sapo corredor que tenemos en Iberia, pero algo mayor y con más tendencia a saltar que a correr. 

Sapo verde europeo (Bufotes viridis balearicus)

Las hembras muestran un diseño a manchas verdes contrastado muy característico, mientras los machos son más uniformes y similares al sapo corredor. Las poblaciones de Menorca y Mallorca, junto a las italianas, pertenecen a la subespecie balearicus, para algunos especie aparte.

Sapo verde europeo (Bufotes viridis balearicus)

Sapo verde europeo (Bufotes viridis balearicus)

Y finalizamos con los reptiles. En la isla principal encontramos varias especies también introducidas por pueblos navegantes como fenicios o romanos en la antigüedad, algunas procedentes de Italia, otras del N de África. Las más abundantes y fáciles de ver por toda la isla son la lagartija italiana (Podarcis sicula) y la tortuga mediterránea (Testudo hermanni). 

Lagartija italiana (Podarcis sicula)

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

En el caso de las tortugas sorprende verdaderamente su abundancia, aparecen en cualquier hábitat y rincón de la isla y no son nada difíciles de encontrar.

Tortuga mediterránea (Testudo hermanni)

Otra de las especies que más busqué durante mi estancia fue la culebra de cogulla tunecina (Macroprotodon mauretanicus), otra introducción antigua desde el Magreb. Finalmente pude ver tres ejemplares de esta preciosa serpiente.

Culebra de cogulla tunecina (Macroprotodon mauretanicus)

Se parece bastante a la culebra de cogulla occidental que tenemos en la península, pero muestra tonos más anaranjados, con el vientre liso, y el "capuchón" nucal dividido. A mí también me parecieron más rápidas y activas que las cogullas peninsulares.

Culebra de cogulla tunecina (Macroprotodon mauretanicus)

Culebra de cogulla tunecina (Macroprotodon mauretanicus)

Otro reptil introducido desde África en algunos puntos de la isla es la "lagartija de Marruecos" (Scelarcis perspicillata). Entrecomillo el nombre porque realmente las poblaciones menorquinas proceden de Argelia y podrían pertenecer a una especie diferente a las marroquíes todavía en estudio.

Lagartija "de Marruecos" (Scelarcis perspicillata)

Una especie muy rupícola que presenta como carácter curioso un párpado perforado que hace que cueste saber si tienen el ojo cerrado o abierto, de ahí su nombre científico. Su coloración a base de lunares la hace muy distintiva.

Lagartija "de Marruecos" (Scelarcis perspicillata)

Y ahora sí, la especie estrella del viaje, único herpeto verdaderamente autóctono de Menorca, la lagartija balear (Podarcis lilfordi). Originariamente presente en la isla principal, actualmente se encuentra solamente en los pequeños islotes que la rodean, debido a la introducción de depredadores y competidores. Su particularidad es que son diferentes en cada islote, constituyendo subespecies separadas. El hecho de ir con uno de los mayores investigadores de la especie como profesor principal del viaje, el Dr. Valentín Pérez Mellado, nos ha permitido conocer de su mano hasta cinco de estas poblaciones, cada una con una historia que contar.

Isla de Ses Sargantanes

Isla d'en Colom

Comenzamos por la Isla de Ses Sargantanes, donde se haya la subespecie sargantanae. Posiblemente una de las menos pigmentadas, de tonalidades verdosas en los machos. En estas islas el aislamiento y la falta de depredadores ha conllevado dos tendencias, la primera hacia un mayor tamaño, especialmente en los machos, y la segunda hacia un incremento del melanismo para aprovechar mejor la radiación solar.

Lagartija balear (Podarcis lilfordi sargantanae)

Lagartija balear (Podarcis lilfordi sargantanae)

Aquí también pudimos ver salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus), otra introducción que no parece competir con las lagartijas.

Salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus)

A pocos cientos de metros de la isla anterior se haya el pequeño islote de Porros donde en un espacio menor de un cuarto de hectárea habita la subespecie porrosicola. Representa un paso intermedio hacia el melanismo, el verde se ve sustituido por tonos más azulados en los machos y aparecen motas negras.

Lagartija balear (Podarcis lilfordi porrosicola)

Lagartija balear (Podarcis lilfordi porrosicola)

La tercera subespecie que vimos fue seguramente la más espectacular, la subespecie nominal lilfordi que habita en la Isla del Aire. Estas ya son lagartijas totalmente negras, grandes y que además alcanzan densidades muy elevadas.

Lagartija balear (Podarcis lilfordi lilfordi)

Lagartijas baleares (Podarcis lilfordi lilfordi)

Una historia curiosa es la relación entre estas lagartijas con la planta Helicodiceros muscivorus, descubierta por el equipo de Valentín. Esta planta posee unas hojas modificadas o espatas, que desprenden calor y olor para atraer a las moscas hacia las flores. Las lagartijas han aprendido a utilizarlas tanto para termorregularse como para cazar. Además, consumen los frutos de la planta y son eficaces dispersores de sus semillas, lo que ha producido un incremento de la abundancia de la planta por toda la isla.

Lagartija balear (Podarcis lilfordi lilfordi)

Lagartija balear (Podarcis lilfordi lilfordi)

Las otras poblaciones visitadas fueron la Isla del Rey (subespecie balearica) donde estuvimos trabajando y no hice muchas fotos; las lagartijas se parecen a las de la isla Ses Sargantanes. En cambio, en la isla de Colom pudimos ver algunos machos preciosos de la subespecie brauni, azules, que recordaban a sus primas de Ibiza. Las hembras fueron más pardas. Con ellas acabo, espero volver a escribir aquí pronto, tengo toneladas de material salmantino acumulado!

Lagartija balear (Podarcis lilfordi brauni)

Lagartija balear (Podarcis lilfordi brauni)

Lagartija balear (Podarcis lilfordi brauni)