sábado, 12 de mayo de 2018

El Rey

¡Estoy de vuelta! Estas semanas que llevo sin escribir aquí no ha sido por falta de material, más bien por tener demasiadas cosas sueltas de sitios y salidas diferentes que no permiten articular una temática concreta para hacer una entrada. Ya veré si hago un recopilatorio, pero en esta voy a probar algo nuevo. Va a ser la primera vez que dedique una entrada monográfica a una sola especie, pero no es cualquier especie. Si hay un reptil que pueda considerarse, en nuestro territorio, como el monarca indiscutible de todos ellos es sin duda la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus).

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), macho adulto

El entorno de la ciudad de Salamanca ha resultado ser un lugar propicio para los encuentros con estas formidables criaturas, lo que me ha permitido acumular mucho material estas últimas semanas que iré colocando aquí a medida que os doy algunos datos sobre esta especie. Se trata de la mayor de nuestras serpientes, con ejemplares que superan los 2m aunque es muy difícil ya encontrarlas tan grandes (ojalá vea una algún día) y los adultos que sueles encontrar oscilan entre 1,2m y 1,4m de media. También es esta la única serpiente que muestra un marcado dimorfismo sexual, siendo los machos de mayor tamaño. Aunque lleve el nombre de culebra, no es un colúbrido sino un psamófido (Psammophiidae), familia más relacionada con los elápidos (cobras) que con el resto de serpientes europeas.

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) macho

Hay varios rasgos útiles para diferenciar ambos sexos. El más fiable diría yo que es fijarse en las manchas blancas que presentan en las escamas supralabiales. Las hembras mantienen estas manchas prácticamente toda su vida, con un marcado borde oscuro que las rodea, mientras que en los machos este borde desaparece justo antes de llegar a adultos, y las propias manchas se van reduciendo hasta que llegan a desaparecer en los machos más grandes.

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) juvenil

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) macho adulto de 1,35m 

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) hembra adulta

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) macho adulto de 1,65m

Los juveniles tienen un patrón facial similar al de las hembras, y como ellas muestran tonos contrastados, aunque los hay más uniformes. Los adultos suelen presentar una coloración verdosa desde la cabeza al primer tercio del cuerpo, hasta llegar a la llamada "silla de montar", una mancha oscura que está más marcada en los machos pero que tienen ambos sexos. Tras la mancha negra, predominan los tonos pardos. El vientre es amarillento o blanquecino. Los machos en general presentan patrones más uniformes y colores más vivos, y los adultos también una iridiscencia azulada en el costado que brilla fuertemente en los más grandes, con unos reflejos preciosos. Los ojos son grandes y rojizos, y junto a la "ceja" prominente le otorgan una mirada fiera.

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) macho adulto

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) hembra adulta

Esta es también la más inteligente de nuestras culebras, y la que presenta un comportamiento más complejo. Los machos son territoriales y defienden su territorio frente a los rivales, aunque pueden tomar machos más pequeños como "vasallos" que no se aparean y les ayudan a defenderlo hasta que sean grandes y el dominante muera o le reemplacen. Presentan una glándula en la cabeza que secreta una sustancia oleosa que la serpiente extiende por todo el cuerpo. Esta sustancia se cree que la emplean tanto para marcar sus territorios como para protegerse de la desecación, lo que les permite estar activas a temperaturas que matarían a otras especies. A diferencia de otras culebras como la de escalera, la bastarda casi nunca está activa de noche.

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) macho adulto mudando

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) macho adulto

Además, para rematar su panoplia de atributos, se trata de una serpiente venenosa, con colmillos inoculadores situados en la parte trasera de la boca (opistoglifa). Para el hombre su veneno no resulta apenas peligroso, a mí me han mordido muchas veces y nunca he notado nada. Sé por conocidos que lo más que pueden causar es una ligera inflamación y algo de parálisis en el lugar de la inoculación que en un par de días como mucho se pasa. Sin embargo, su veneno es capaz de matar a sus presas, como ratas o lagartos, en cuestión de minutos. Gusta también de alimentarse de otras serpientes, que pueden ser incluso de su propia especie fuera de la época de celo.

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) hembra adulta

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) hembra adulta

Los adultos no tienen demasiados depredadores, pueden atraparlas rapaces como la culebrera y mamíferos carnívoros. Los ejemplares verdaderamente grandes sólo temen a unos pocos mamíferos como los meloncillos o el jabalí, pero su mayor destructor es el hombre. En muchos lugares se tiene un temor desmesurado a estos grandes ofidios, y se los persigue sin cuartel. Es el caso de Salamanca, donde se les llama "bastardos" y se les atribuyen cosas increíbles como meter la cabeza bajo el suelo y pegar latigazos con la cola. En otros lugares se piensa que su veneno es mortal, que persiguen a la gente... En realidad ante un encuentro con el hombre siempre optarán por la huida a gran velocidad (también es nuestra serpiente más rápida) y si no se las agarra o acorrala nunca morderán. 

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) macho de gran tamaño

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) juvenil

En cuanto a su hábitat, se encuentra en cualquier lugar de clima mediterráneo que le ofrezca alimento en forma de roedores, reptiles o pájaros y suficiente refugio donde ocultarse. Por ello ocupa frecuentemente herbazales, dehesas, casas en ruinas, muros de piedra, bordes de cultivos e incluso dunas costeras. Evita las zonas frías aunque pueden subir bastante en laderas soleadas, y como buen reptil ama el sol y no le gustan los lugares muy sombreados como pueden ser los bosques.

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) en un ambiente de pastizal y ruinas

Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) en un claro de encinar

En resumen, para mí es sin duda uno de los animales más espectaculares de la fauna ibérica y sin duda mi especie favorita de nuestra herpetofauna. Espero seguir disfrutando de más encuentros con esta poderosa y espectacular serpiente. Os dejo con un retrato del último ejemplar que he visto, de esta misma mañana. ¡Un saludo, espero que os haya gustado y hasta pronto!



miércoles, 11 de abril de 2018

Entre dos paraísos

¡Hola de nuevo! He estado liado estas semanas entre campo y el master, pero ahora tengo un ratillo para escribir por aquí, y es que material no me falta precisamente. Los últimos días de las vacaciones vinieron a Salamanca mis amigos herpetólogos Rubén Sánchez y Pablo Recio, expedición a la que se unió también Max Benito para entre los cuatro pasar unos días de bicheo y diversión. Nuestros objetivos eran enseñarles un poco de lo mejor de Salamanca para posteriormente enfilar hacia otra de las mejores zonas castellanas e ibéricas para herpetear, el alto Ebro y sus víboras. 

Comenzamos a mediodía en el valle de las Batuecas, donde intentamos la endémica lagartija batueca (Iberolacerta martinezricai), que nuevamente nos dió esquinazo, ya aparecerá... En el fondo del valle, junto al precioso y crecido río, tuvimos algo más de suerte y dimos con unos cuantos tritones ibéricos y ranas patilargas (especies nuevas para Rubén) y un precioso macho de lagarto verdinegro (Lacerta schreibieri). 

Macho de lagarto verdinegro (Lacerta schreibieri)

Ya de vuelta, el crepúsculo nos regaló mi primera culebra lisa meridional (Coronella girondica) de esta temporada. 

Culebra lisa meridional (Coronella girondica)

Con la noche encima nos dirigimos a un par de sitios verdaderamente paradisíacos para anfibios que conocemos por las dehesas salmantinas. No tardaron en aparecer los primeros ejemplares de especies comunes como sapos comunes, corredores, de espuelas, tritones jaspeados...

Sapo de espuelas (Pelobates cultripes)

Tritón jaspeado (Triturus marmoratus)

Mientras recorríamos la zona escuchando el canto de las ranitas de san antonio (que no se dejaron ver) aparecieron también un par de sapos parteros ibéricos (Alytes cisternasii) y una preciosa salamandra (Salamandra salamandra bejarae) con tonos rojizos por todo su cuerpo.

Sapo partero ibérico (Alytes cisternasii)

Salamandra común (Salamandra salamandra bejarae)

Salamandra común (Salamandra salamandra bejarae)

Posteriormente nos dirigimos al hábitat donde vi mi primer sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi), especie que Rubén y Pablo todavía no habían visto. No tardó en aparecer un macho en celo, hábilmente detectado por Max bajo la vegetación acuática.

Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi) macho

Mientras mis compañeros afotaban a la rana pintada, encontré un gallipato (Pleurodeles watl) de tamaño mediano devorando una lombriz. Siempre mola observar comportamientos naturales como este en los herpetos. Precisamente mientras observaba la merienda del gallipato, otro ejemplar juvenil de pintojo salió de un salto entre las algas a pocos centímetros de la escena.

Gallipato (Pleurodeles watl) devorando una lombriz

Sapillo pintojo ibérico (Discoglossus galganoi) juvenil

Con estas observaciones dimos por concluida la noche, pues al día siguiente tocaba madrugar. Bien embutidos con todo el equipo en el coche de Pablo nos dirigimos hacia el norte. El sol comenzaba a calentar, y aunque en la primera parada no vimos ninguna víbora (sí varios lagartos verdes), no tardó en aparecer un precioso juvenil de víbora áspid (Vipera aspis) soleándose sobre el asfalto. Lo apartamos para evitar su atropello y de paso le sacamos unas fotos. 

Víbora áspid (Vipera aspis) macho juvenil

Ya tenía ganas de volver a ver una víbora, desde mi último encuentro en Junio del año pasado también por esta zona. Este es además el primer macho de áspid que veo, como lo delatan los dos triángulos negros tan marcados en las escamas supralabiales. En esta zona su área de distribución se solapa ampliamente con la de las otras dos víboras ibéricas.

Víbora áspid (Vipera aspis) macho juvenil

Víbora áspid (Vipera aspis) macho juvenil

Puesto que ya habíamos visto la áspid, especie nueva para Max y Pablo, nuestro objetivo ahora era la otra víbora "norteña", la de seoane (Vipera seoanei). Para ello no tuvimos que ir muy lejos hasta su hábitat óptimo. Lo primero que vimos fueron numerosos lagartos verdes (Lacerta bilineata), de los cuales conseguimos pillar uno para las fotos.

Lagarto verde (Lacerta bilineata)

Mientras estábamos con el lagarto, se nos acercaron unos niños del pueblo para curiosear, ocasión que aprovechamos para enseñarles el ejemplar, dejar que lo tocaran y vieran que no es peligroso y hablarles de la importancia de respetar a todos los animales, incluidos los de peor fama. Creo que captaron el mensaje y que la numerosa población de lagartos verdes de su pueblo estará mejor cuidada a partir de ahora. Es muy importante concienciar a las nuevas generaciones...

Lagarto verde (Lacerta bilineata)

Nos despedimos de los chavales y seguimos con nuestra búsqueda de víboras. No tardó en aparecer un bonito juvenil de víbora cantábrica, encontrado por Max al borde de un arbusto. 

Víbora cantábrica (Vipera seoanei) juvenil

Como podéis ver en las fotos, el bulto en su cuerpo indicaba que se había pegado una buena comida, seguramente algún juvenil de lagarto verde. La primera vez que veo los preciosos ojos rojizos de esta especie, pues mis anteriores ejemplares fueron uno mudando y otro negro melánico...

Víbora cantábrica (Vipera seoanei) juvenil

Los ratos nublados y la noche los aprovecharíamos para ir en busca de anfibios, de los que la zona es también de confluencia de muchas especies. En los pilones habitan los tritones palmeados (Lissotriton helveticus) y alpinos (Ichthyosaura alpestris), bien cuidados por los paisanos de la zona, que nos contaron que para ellos son un verdadero tesoro. ¡Con gente así da gusto!

Tritón palmeado (Lissotriton helveticus)

Tritón alpino (Ichthyosaura alpestris)

Tritón alpino (Ichthyosaura alpestris)

En una charca algo más al sur pudimos observar también algunas ranitas de san antonio (Hyla molleri) que esta vez sí se dejaron fotografiar, con sus líneas blancas y negras muy marcadas, chulísimas. También apareció un sapillo moteado (Pelodytes hespericus), especie nueva para Max pues aunque parezca mentira está ausente en Salamanca. 

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Ranita de San Antonio (Hyla molleri)

Sapillo moteado (Pelodytes hespericus)

Las últimas horas de sol las gastamos de nuevo en el hábitat de las seoane, lo que nos aportó sin duda el premio gordo de la expedición, un precioso adulto de víbora cantábrica de color dorado, encontrado esta vez por Pablo.

Víbora cantábrica (Vipera seoanei)

Uno de los animales más bonitos que he visto nunca, con esos preciosos colores de oro y bronce en el cuerpo, los ojos como tizones de lava... En perfecto estado y con carácter. Estuvimos un buen rato haciéndole fotos y disfrutando con ella antes de liberarla en el mismo punto donde la encontramos. 

Víbora cantábrica (Vipera seoanei)

Víbora cantábrica (Vipera seoanei)

Y hasta aquí esta magnífica expedición. Agradecer a Rubén, Pablo y Max por su compañía y los buenos ratos pasados en el campo; y comentar que en todo momento contamos con los permisos administrativos correspondientes para la manipulación de los animales y en el caso de los anfibios se siguió un protocolo de desinfección de ropa y material con Virkon®  para evitar propagar las enfermedades que les afectan. Como he dicho en otras ocasiones, no recomiendo la manipulación de serpientes venenosas como las víboras si no se tiene una cierta experiencia previa. He puesto abajo la lista de las 26 especies vistas en la expedición. Os dejo con un magnífico panorama del hábitat de nuestras víboras cantábricas, y nos vemos en la siguiente entrada!


Especies observadas:

- Discoglossus galganoi 
- Alytes cisternasii 
- Alytes obstetricans
- Pelobates cultripes 
- Epidalea calamita 
- Bufo spinosus
- Pelodytes hespericus
- Rana iberica 
- Hyla molleri 
- Pelophylax perezi
- Lissotriton boscai 
- Triturus marmoratus 
- Pleurodeles watl 
- Salamandra salamandra bejarae
- Ichthyosaura alpestris 
- Lissotriton helveticus
- Psammodromus algirus
- Lacerta schreibieri 
- Lacerta bilineata
- Podarcis liolepis
- Chalcides striatus
- Anguis fragilis (DoR)
- Coronella girondica 
- Natrix maura
- Vipera seoanei
- Vipera aspis