lunes, 22 de enero de 2018

Pajarillos del invierno

Tras una inusual entrada invernal dedicada a los herpetos, hoy toca volver de nuevo a las aves. Hace tiempo que no hago una entrada exclusivamente ornitológica, así que ya va siendo hora. Durante estos meses de Diciembre y Enero buena parte de mi actividad naturalista ha sido el pajareo, y me he centrado en especial en intentar observar algunas de las especies de pequeñas aves que nos visitan en los crudos inviernos desde sus zonas de cría todavía más frías que nuestra tierra. 

Los propios parques urbanos de Salamanca, Jesuitas y Aldehuela, han resultado ser excelentes lugares para el pajareo, pues he podido ver en ellos especies impensables de observar en los parques de mi ciudad de origen. Entre las más comunes, los precisos herrerillos (Cyanistes caeruleus), un pajarillo poco habitual en la costa levantina. Éstos, observados en un día de frío y escarcha.

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)

Herrerillo común (Cyanistes caeruleus)

Ese mismo día pude ver también otro pájaro con el que estoy poco familiarizado, el gorrión molinero (Passer montanus), modesto pero elegante primo del familiar gorrión común.

Gorrión molinero (Passer montanus)

En estos parques pueden verse también otras aves menos habituales en entornos urbanos, como el precioso trepador azul (Sitta europaea). A estos los he podido ver bastante bien en los parques de la ribera del Tormes.

Trepador azul (Sitta europaea)

Trepador azul (Sitta europaea)

Otro pájaro azul y habitual en las riberas de la urbe es el martín pescador (Alcedo attis), éste más desconfiado pero que al final se dejó pillar con la cámara.

Martín pescador (Alcedo attis)

Más común, pero no menos elegante, el colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros).

Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros)

De aves ya de mayor talla, encontramos en los parques bastante zorzal común (Turdus philomelos), sorprendentemente muy confiados (se nota donde no se les caza). Además este invierno tenemos un buen bando de zorzal alirrojo (Turdus illiacus), el primero que os muestro de entre estos visitantes desde las taigas norteñas. En este caso, mucho más desconfiados y difíciles de fotografiar de cerca.

Zorzal común (Turdus philomelos)

Zorzal alirrojo (Turdus illiacus)

Pero de todas las aves que he podido ver en los jardines charros, la que más me ha gustado ha sido una que llevaba tiempo queriendo ver. Hablo del rey de los fringílidos, el picogordo (Coccothraustes coccothraustes). El poderoso pico de este pájaro le permite romper las semillas más duras. 

Picogordo (Coccothraustes coccothraustes)

Picogordo (Coccothraustes coccothraustes)

Dejemos los parques salmantinos y movámonos brevemente hacia Valencia donde en una arboleda de L'Albufera pude observar un bando del precioso pinzón real (Fringilla montifringilla). Bastantes ganas tenía ya de ver a esta especie. Otro típico habitante de los bosques fríos del norte de Europa, que visita todos los inviernos la península huyendo del frío extremo. 

Pinzón real (Fringilla montifringilla)

Pinzón real (Fringilla montifringilla) macho

A pesar de la mala luz y la desconfianza de estos pajarillos, pude fotografiarlos de forma más o menos decente. Preciosos los tonos anaranjados y blancos...

Pinzón real (Fringilla montifringilla)

Volvamos a Salamanca, en este caso no a los parques sino a la solitaria cumbre de la Peña de Francia, a donde ascendí ayer, más por conocer el sitio que por pajareo. Pero la naturaleza me recompensó con gran número de acentores alpinos (Prunella collaris), confiados y a poca distancia.

Acentor alpino (Prunella collaris)

Acentor alpino (Prunella collaris)

Este pajarillo anida en las cumbres de nuestras montañas más altas, pero es habitual que en invierno se desplace a cimas situadas a menor altitud, siendo en general bastante confiado con la gente. 

Acentor alpino (Prunella collaris)

Al que no es tan habitual ver lejos de las cumbres de los Pirineos y la Cordillera Cantábrica es al gorrión alpino (Montifringilla nivalis), de ahí mi sorpresa al ver un ejemplar entre los acentores. Al parecer se ha citado otras veces en las cumbres de Salamanca, pero resulta muy poco habitual.

Gorrión alpino (Montifringilla nivalis)

Gorrión alpino (Montifringilla nivalis)

Una pasada de pájaro, adaptado a las condiciones más extremas de la montaña. Especialmente bonito al emprender el vuelo, con una explosión de tonos blancos muy llamativa. Y con él acabo, espero que os haya gustado la entrada y nos vemos en la próxima.




jueves, 11 de enero de 2018

De rescates por el sureste

Aquí estoy de nuevo, y os traigo una entrada que se centrará de nuevo en mi tierra, o más bien algo más abajo. Durante las vacaciones de Navidad, ya con el invierno encima, me he podido unir a mis compañeros valencianos en una serie de excursiones hacia las provincias de Alicante y Murcia con objeto de rescatar animales, reptiles principalmente, de antiguas construcciones hídricas donde quedan atrapados y que forman los llamados "efectos trampa".

Balsa donde estaba atrapado un ejemplar de lagarto bético

Estos efectos pueden ser balsas, aljibes, canales, arquetas... Tienen en común que los animales que caen a ellos son incapaces de salir por sus propios medios y mueren de hambre o sed. En estas zonas áridas las necesidades de abastecimiento de agua son altas y por ello históricamente se han construido muchas de estas infraestructuras que cuando son abandonadas se convierten en trampas mortales. Muchos sitios además son de difícil acceso y es necesaria la ayuda de cuerdas y demás equipo para sacar los animales.

Peligroso aljibe del que pudimos sacar varios ofidios

Os ahorraré las fotos de animales muertos encontrados en estos lugares, aunque ya os advierto que han sido bastantes más que los vivos. Por suerte hemos podido rescatar bastantes ejemplares de la mayoría de especies representativas de esta zona, por lo que la entrada también puede servir para enseñaros algunas de las especies que habitan estas zonas secas. Entre los anfibios, la única especie que hemos visto en los rescates ha sido el sapo corredor (Epidalea calamita) que en algunas balsas cae a decenas en busca de humedad.

Sapo corredor (Epidalea calamita) juvenil

Pasando ya a los reptiles, tal vez el más representativo del sureste ibérico sea el lagarto bético (Timon nevadensis), del que hemos podido rescatar dos grandes machos adultos de dos balsas distintas.

Macho de lagarto bético (Timon nevadensis) al atardecer

Macho de lagarto bético (Timon nevadensis) al atardecer

Muchos de estos animales llegan a considerar las balsas su territorio, y pueden vivir en ellas alimentándose de los invertebrados que caen, aunque ecológicamente estén muertos, pues no pueden reproducirse. No sucede lo mismo en aljibes cerrados donde no les da el sol y pronto mueren de inanición. Un animal espectacular visto de cerca.

Macho de lagarto bético (Timon nevadensis)

Muchos de estos poderosos machos presentan cicatrices en sus cuerpos, testimonio de las batallas por la dominancia. Si estos combates se producen en un lugar como una balsa pequeña suelen acabar con la muerte de uno de los contendientes. Esto lo pudimos comprobar en algunas de ellas al encontrar un macho vivo y otro muerto.

Macho de lagarto bético (Timon nevadensis)

Pero el grupo que más sufre estos efectos trampa tal vez sea el de los ofidios, y entre todos ellos quizá la que más hemos encontrado sea la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis). Además de por su abundancia en la zona, esta especie es de carácter antropófilo y trepador lo que la hace susceptible a caer en los aljibes en su búsqueda de salamanquesas o aves.

Adulto de culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)

Adulto de culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)

Hemos podido rescatar tanto adultos como juveniles de esta bonita culebra, e incluso vimos un adulto de gran tamaño, casi metro y medio, activo en pleno Enero de camino a una de las balsas.

Subadulto de culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)

Juvenil de culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)

Adulto de gran tamaño de culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis)

La culebra de escalera (Zamenis scalaris), tal vez la culebra más común en España, apareció también en un aljibe del que pudimos sacar cuatro ejemplares. Dos de ellas eran grandes hembras y junto a ellas estaba su puesta de huevos, de la que solamente quedaba vivo un juvenil, el resto seguramente devorados por sus propias madres. 

Peligroso aljibe donde estaban atrapadas las culebras

Culebra de escalera (Zamenis scalaris) subadulta

En este aljibe además los conejos habían excavado una madriguera en su bóveda que comunicaba con su interior, por lo que presumimos que las culebras cayeron intentando atrapar a sus presas. En el interior del aljibe también había algunos conejos muertos.

Culebra de escalera (Zamenis scalaris) adulta de gran tamaño

Culebra de escalera (Zamenis scalaris) juvenil

Y la última de las grandes culebras es el superpredador de los ofidios ibéricos, la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus). En Alicante pueden encontrarse ejemplares monstruosos de más de 2m de longitud, aunque nosotros solamente pudimos rescatar un ejemplar subadulto. 

Macho subadulto de culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)

Macho subadulto de culebra bastarda (Malpolon monspessulanus)

Y acabo con la observación más especial, pues en una arqueta pudimos rescatar dos adultos de culebra de cogulla (Macroprotodon brevis). Ya había bajado otras veces a Alicante a buscarla sin éxito y por fin he podido disfrutar de ella, además salvando la vida a dos preciosos ejemplares.

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis)

Se trata de la serpiente más termófila de las presentes en Iberia, y por ello solamente ocupa la franja más meridional. Es una especie además muy discreta, de hábitos nocturnos y parcialmente subterráneos, lo que la hace difícil de encontrar. Su dieta consta principalmente de reptiles, como eslizones y culebrillas ciegas que paraliza con su veneno, inofensivo para el hombre.

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis)

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis)

El nombre de cogulla le viene por la mancha negra que presenta en el cuello a modo de capuchón, que junto a su cabeza aplanada y roma, adaptada para excavar, son los rasgos principales para diferenciarla. Una serpiente preciosa.

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis) en su árido entorno

Culebra de cogulla (Macroprotodon brevis), el segundo ejemplar

Y esto ha sido todo, ahora ya de nuevo para Salamanca y veremos cuando estoy de vuelta por mi tierra. Ahora, no sin mencionar a los compañeros que me han acompañado en estas expediciones de rescate y que a buen seguro continuarán salvando vidas en mi ausencia: Javier Burgos, Miguel Alonso, Marcos Real, Rubén Sánchez, Carlos Ortega, Ángel Gálvez, Juanjo García y Víctor París. Acabo con uno de los pocos reptiles que no se ve afectado por los efectos trampa, pues entra y sale como le place, la salamanquesa rosada (Hemidactylus turcicus). ¡Nos vemos!